El Rincón del Nómada

El Rincón del Nómada
La libre soledad del ermitaño es el terreno más fértil para que germine y florezca la creatividad. (Foto propia, 2014. Isleta del Moro, Almería)
Mostrando entradas con la etiqueta Experiencia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Experiencia. Mostrar todas las entradas

domingo, 26 de enero de 2020

Como niños

Como niños...
Me gustaba jugar contigo
entre risas y jadeos.
Tu cerrabas los ojos, contando,
mientras jugaba al escondite por tu cuerpo.
Y cuando me descubrías,
en lo más recóndito de tus deseos,
entonces,
me dabas un beso
y yo...
te encontraba
entre recuerdos del pasado
y fragancias de aquel presente
con lejano aroma de esperanza.

FRM [26/01/2020]

Mirada para un recuerdo infantil.

viernes, 24 de enero de 2020

Fría mentira

"Nieves traicioneras". Mirada metafórica

Sensual belleza que engaña... Seduce, divierte, ciega, abraza, quema, besa, entierra, congela y mata entre rictus de aparentes sonrisas.

Así ha sido siempre, así es y así será. Porque así es su naturaleza, intensa, delicuescente, fútil y fugaz.

FRM [24/01/2020]

lunes, 20 de enero de 2020

Descontrol sin control

La manifestación de la ansiedad porque sea negado, sin motivo confesado ni conocido, todo lo que antes se recibía generosa y espontáneamente, puede desembocar en la apariencia de un afán de celoso control inexistente.

En realidad no importa lo que se haga fuera de una relación, si hay amor y confianza sinceros. Lo que la altera insanamente es todo lo que deja de hacerse en la misma; así como la percepción cierta de los agravios comparativos por las diferencias que marcan deferencias e indiferencias... El injustificado y dañino abandono. El dolor humillante del menosprecio y la evidente mentira innecesaria.

Es una cuestión de defecto, no de exceso. De ausencias y carencias propias, más que de presencias ajenas. De sustitución en el ejercicio de la seducción. De lealtad sin opacidad.

Equivocar causas y efectos conduce a un laberinto en el que acecha el monstruoso Minotauro de la más perversa perturbación e incomunicación irresolubles.

FRM [19/01/2020]

Reconstrucción del Laberinto de Creta

lunes, 21 de octubre de 2019

Sobre la infidelidad

Sobre el tema de la infidelidad en la pareja, siempre de actualidad, he leído y conversado recientemente con personas muy allegadas, cuyas opiniones valoro y respeto mucho. Ello y la crisis de valores morales que vivimos, también constatada y comentada, ha activado mi necesidad de volver a reflexionar ampliamente sobre esta materia, tres años después de que ya lo hiciese en el pasado.

Según Eva Jiménez, psicóloga y experta en terapia de pareja, la definición de infidelidad se deriva del término "traición".

“De todas las definiciones que podemos encontrar, la que más me gusta es la que va hacia la raíz de la palabra en latín, ‘travere’, que significa ‘dar algo a alguien que está al otro lado’. Aplicado al ámbito de la pareja, se refiere a entregar algo emocional o físico que pertenece a nuestra relación a una tercera persona. Esto es una infidelidad”, explica.

Según la citada experta, en la relación de pareja hay una unidad donde hay unos compromisos y expectativas envueltos en fidelidad y lealtad. Una especie de burbuja alrededor, como una membrana de amor que protege esa relación, porque estamos hablando de un sistema vivo, un microuniverso íntimo y privado. "Cuando uno de los miembros da algo de dentro de ese mundo a alguien externo, está traicionando a su compañero”.

En la actualidad, las modernas tecnologías ofrecen una amplia gama de posibilidades de ser infieles a la pareja con total discreción y opacidad. Y aquí está probablemente uno de los quids de esta delicada cuestión: ocultarse en la clandestinidad.

Otra psicóloga, Silvia Congost, experta en dependencia emocional, autoestima y terapia de pareja, hizo una reflexión al respecto en un vídeo disponible en su perfil de Instagram (cuyo enlace incluimos aquí). Allí formulaba la gran pregunta que va más allá de la moralidad y la ética de lo que una infidelidad supone.

"Si te ocultas al cometerla es porque sabes que vas a herir a tu pareja y si, aún así, decides, de forma premeditada, cometer la infidelidad... ¿Amas realmente a tu pareja? ¿Hay amor en la relación?"

Parece obvio que la aparición de aplicaciones, sistemas de comunicación privados y webs específicas de contactos han ayudado a que haya más infidelidades, pero hay matices a considerar. “Sí, es cierto, estamos ante una nueva realidad. Pero no hay que olvidar que las nuevas tecnologías no son más que una herramienta para cometer la infidelidad”, apunta la citada Eva Jiménez.

Está habiendo más infidelidades pero no sólo porque la tecnología nos ayuda y lo hace más fácil. Estamos en un momento esencial de crisis de valores en el que también valoramos más egocéntricamente una cierta forma perversa de felicidad. Es una época de muchos cambios y muchos replanteamientos donde miramos más hacia adentro, egoístamente hacia nosotros, con menos respeto hacia el prójimo.

Se tiende a asociar el término "infidelidad" con el sexo clandestino fuera de la pareja. Pero no es sólo eso, ni mucho menos.

Ya lo afirmó de forma categórica Manuel Jabois en “Hay más cuernos en un ‘buenas noches’ que en un polvo”, uno de sus artículos de opinión publicado en El País. Uno de los extractos de su texto habla sobre la cuestión de la fidelidad en la era de las redes sociales con total claridad: “...porque un polvo dura mucho menos y es más discreto que coger el teléfono en una cena o en unas vacaciones y ponerse a echar de menos a otro”. Y no le falta razón. Es muy significativo abandonar a la pareja para irse al baño con el teléfono en la mano.

Tal y como profundiza Eva Jiménez, en este caso nos referimos a la infidelidad emocional. “Dar las buenas noches es un acto íntimo de la pareja antes de irse a dormir, y estar escribiendo a otra persona traspasa los límites de esa intimidad”, señala. Por tanto, no es necesario que haya un acto físico, es decir, sexo, para considerar que la complicidad entre nuestra pareja y una tercera persona es una traición como tal.

¿Cómo saber, entonces, cuándo estamos transgrediendo esos límites? “Preguntándonos si ese mensaje o esa llamada que vamos a hacer, con la tercera persona en cuestión, la haríamos de forma cómoda delante de nuestra pareja. Si la respuesta es que no, es porque sabemos que, en el fondo, estamos siendo desleales con ella”, explica la psicóloga. Necesitar la clandestinidad es la clave que demuestra que hay conciencia de traición desleal, aunque se pretenda disfrazar con otros argumentos exculpatorios, como decir que se oculta por "no tener importancia", ya que, si realmente no la tiene ¿por qué ocultarlo?

Hay un sin fin de argumentos y posibilidades por las que se puede llegar a ser infiel con la pareja y "engancharse" a esa infidelidad. Puede ocurrirle a cualquiera. Pero, si se mantiene e intensifica durante meses, la más elemental lealtad obliga a declararlo, compartirlo y buscar el consenso con la pareja con transparencia y honradez. No se puede ni debe olvidar la honestidad de la lealtad, ante la pareja y ante uno mismo. Porque, tarde o temprano, todo se sabe, se percibe y constata. Y la infidelidad hace mucho daño a la pareja. Es muy doloroso, humillante y demuestra una total falta de respeto a la dignidad y la autoestima de la persona supuestamente amada. Y más cuando se pretende la inmoralidad de hacer creer que es el traicionado el que "está loco y ve visiones" y es "merecedor", por ello, del enfado e indignación del desleal.

Muchas son las causas que pueden propiciar una infidelidad, hay que aceptarlo con realismo y sin complejos. Pero la gran pregunta es: ¿Por qué y para qué? Así como ¿qué se piensa hacer al respecto? ¿Cómo se va a actuar durante y después con la pareja?

Porque siempre hay que tener cuenta y decidir juntos todo lo que afecta a la pareja, pues no tiene sentido si no se plantea claramente cualquier situación y se decide entre los dos sobre todo aquello que afecta al microclima interior de la relación. Acabar con la infidelidad, si se es capaz de hacerlo, o explicar todo, con honradez y sinceridad, abre nuevas puertas al refuerzo del amor y la unión o bien a la disolución de una relación que no se desea mantener, si ése hubiese sido el origen de la infidelidad y la deslealtad de la ocultación.

Cualquier otra forma de actuación podría provocar consecuencias tan imprevisibles como indeseables, además de denotar un severo e inquietante trastorno emocional de personalidad que precisaría ser tratado por especialistas cualificados.

(Las citas y referencias a los especialistas mencionados están extraídas de Bloygo/Tecnología. La esencia de lo expuesto ya la traté hace tres años en este "El Rincón del Nómada" con la publicación  titulada "Lealtad y amor", cuyo enlace se incluye aquí).

FRM [18/10/2019]

Mirada metafórica, paseando bajo mi ventana

viernes, 31 de mayo de 2019

Esclavitud e impotencia

"Siempre hay un eslabón más frágil". Mirada metafórica (imagen de Internet)

Es muy entristecedor ser testigo, impotente e implicado, de una esclavitud consentida y aceptada, a pesar de ser asfixiantemente opresora.

Es muy duro observar inerme como alguien muy querido y valorado se engaña bajo el peso de las cadenas del estrés y la incomunicación que manipulan pertinaz y cruelmente, que castigan y maltratan emocional y psicológicamente. Que son tortura, añadiendo eslabones de silencios y gestos, probadamente eficaces, testados y homologados por el verdugo, con los recursos que van desde el victimismo desconfiado al menosprecio, cocidos al fuego lento de humillaciones y rencores añejos y enquistados. Un verdugo débil de nula autoestima que no es consciente de que su primera víctima es él mismo, pues antepone las apariencias a la verdad y la generosidad que le darían la paz de la que carece.

Cadenas compartidas y eslabonadas de viejos miedos vivos perpetuados, culpabilidades oxidadas, excusas justificadoras, valoraciones inventadas, estrés aceptado y mentiras necesitadas.

Autoengaños heredados y arraigados que crean un espejismo de libertad parcial y coyuntural sobre la tumba de la propia identidad. Que aherrojan ilusiones y los propios deseos, subordinados a posturas, actitudes y decisiones ajenas.

Ligaduras que inmovilizan y amarran a la "zona de confort" en la que importa más el tener que el ser. La fuerza de ese poderoso enemigo que son los apegos materiales del ego.

Sufriendo una prisión injusta que quema, lenta pero inexorablemente, el tiempo más valioso para disfrutar de lo necesario y merecido, abrasándose entre las tóxicas cenizas de lo que nunca fue ni jamás podrá ser... Aunque la víctima se quiera convencer, convenciendo, de que el verdugo y lo que representa merece ser querido y mantenido.

Y, entonces, entre contenidas lágrimas de impotencia, sobrevuela la gran pregunta nunca formulada: "¿Miedo a qué?"

Porque lo que más miedo da es no aceptar la responsabilidad de la única respuesta... Miedo a romper el pesado lastre de la inercia conocida, aunque cercene vida... toda la vida.

En definitiva: "Miedo a la libertad".

FRM [30/05/2019]

domingo, 31 de marzo de 2019

Lo que queda


Orto u ocaso... depende de la mirada

Vuelvo, una vez más, a las dificultades de comunicación entre los seres más o menos humanos. Y no dejo de tener presente, aunque a veces lo olvide, una ley inexorable.

«Cuando hables no pretendas ni te esfuerces en decir lo que querrías decir. Ten siempre presente lo que va a entender quien te escucha... con suerte, eso será lo único que quede.»

FRM [31/03/2013]

martes, 8 de mayo de 2018

Apariencias

"Campo a través". Mirada metafórica paseando bajo mi ventana

Quien quiere llegar de verdad, busca caminos. Quien no quiere y sólo lo aparenta, encuentra excusas.

FRM [04/05/2012]

sábado, 31 de diciembre de 2016

Utopía y metas

(Ilustración de archivo)

La utopía deja de serlo cuando te planteas metas a tu alcance. No la conviertas en esperanza, convierte la esperanza en tu objetivo.

Los fracasos no deben frustrar ni lastrar. Son sólo experiencias de las que aprender para iniciar nuevos caminos con mayor sabiduría y más conocimientos. Y, sobre todo, sin olvidar que, a igualdad de acciones, recogerás los mismos resultados... Aprende, no repitas los mismos errores. Acepta la mano de quien te ama. No confíes en desleales ni inestables que no lo merezcan. Modula y modera tu ambición y no te instales en la incertidumbre indefinida, es muy tóxica.

FRM [31/12/2012]