El Rincón del Nómada

El Rincón del Nómada
La libre soledad del ermitaño es el terreno más fértil para que germine y florezca la creatividad. (Foto propia, 2014. Isleta del Moro, Almería)

viernes, 13 de marzo de 2020

Hablar a tu piel

Voy a hablar a tu piel…
deja que ella escuche mi canto.
Deja que viva,
que se erice,
que tiemble,
que se eleve
entre susurros de deseos
y anhelo...

Tú sólo mira y siente.

Mira cómo ella se revuelve,
cuando le hablo
con mis manos
llenas de silenciosas palabras,
abrazadas,
en torrente desbordado,
a tus miradas empapadas
de un sentimiento
que es más que amar.

FRM [12/03/2019]

De la exposición "Toulouse-Lautrec y el espíritu de Montmartre"

martes, 10 de marzo de 2020

Momentos inesperados

Hay cosas que parecen coincidencias fortuitas. Yo pienso que es que hay almas que se hacen un lío con el cuerpo que les toca...

Cuando mi alma conecta con la tuya,
todo se abre a la luz.
Torna en día la noche.
La claridad me ilumina.

Encuentro en mí, respuestas a preguntas
que ni siquiera conocía.
Todo es sencillo.
Grande y nítido.
Nuevo.
De inusitada intensidad desmedida.

Puedo tomar,
con tan solo una mano,
todo el espacio infinito
que crece con nosotros.
Y abrazarlo...
Como si abrazara las nubes
o danzara entre sedas por la brisa acunadas.

Puedo navegar por el océano del siempre.
De la eterna dicha.
De individualidades compartidas.
Eternamente fundidas.
Y así, perderme en ese sentimiento
de no saber si soy cuerpo de tu alma o de la mía.

En esos momentos respiro libre.
Inmenso.
Alegre.
Renacido.
Ajeno al tiempo...

Y me emociona sentir más dentro
que mi propia vida,
la dicha de la gota que, estallando libertad,
feliz y agradecida,
resbala por mi mejilla.

FRM [10/03/2019]

Foto propia, cuando la luz se abre camino

lunes, 9 de marzo de 2020

Redescubriendo

Redescubro tu piel.

Y después de haber caminado tanto por tu cuerpo...
siempre el camino me es nuevo.

Tus fragancias, tus flores, tus verdes y sombras... todo nuevo.
Tus palabras, tus silencios... todo nuevo,
hasta los besos.

Todo nuevo en ti...
Y yo, eterno peregrino,
en tu infinito siempre nuevo.

Sumando recuerdos.

FRM [09/03/2019]

Foto propia. Camino a Covalagua, Montaña Palentina

Por sorpresa

Foto propia. Mirada metafórica

Por sorpresa
me encontró tu amor.
Por sorpresa.
Un día cualquiera,
en cualquier momento,
no importa el lugar...
tú, yo y aquella conversación
entre miradas.

No me preguntes si llovía o nevaba,
si era en la tarde o por la mañana,
no sé si con frío o calor, sólo a ti veía.
Sólo a ti atendía.
El resto era ruido, gente, bulto, nada.
Simplemente, paisaje,
alrededor.

Y así...
Por sorpresa, en otra dimensión,
mi mano buscó la tuya
para, queriendo
como sin querer,
acariciarla.

Y fue entonces
cuando nuestras almas,
también como si nada,
quedaron, desde ese instante,
para siempre enlazadas.
Por sorpresa para los dos.

FRM [09/03/2019]

domingo, 8 de marzo de 2020

Almas en el río

En cada alma yace un poema que vuela en el viento o fluye flotando entre las aguas de un río.

Muy próximo a mi refugio discurre el río Tajuña que, a su paso por el pueblo que marca el límite de la provincia de Madrid, hace el amor con él entre los muslos acogedores de un puente enamorado.

Acudo a ese tranquilo y cercano lugar, pasando ante los portones del cementerio local situado junto al puente. Allí reposan las almas de generaciones de lugareños que acumularon vivencias para toda la eternidad.

En mi mochila, un cuaderno y una de mis plumas. Me acodo en el pretil con el cuaderno abierto y escucho atento...

Escucho y oigo el susurro de la brisa entre los árboles y el pálpito de las aguas rumorosas bajo la mirada de los ojos del puente en el que mis pies se asientan. Y me emociono cuando los sonidos se convierten en sílabas y éstas en palabras que me van calando el alma.

Son las voces de los recuerdos que no borra la tierra ni enmudecen las lápidas. Me llegan nítidas y elocuentes cuando sus infinitas vivencias me narran. Historias cotidianas, de amores, desamores, traiciones, decepciones, abnegación, esperanza, tristeza y felicidad... Tantas y tan diferentes como las propias almas; algunas, serenas y en reposo, y otras, sin paz, con desgarro alteradas. Todas cargadas de la poesía que la vida misma entraña. Vidas recorridas entre alegrías y dramas.

Llega el ocaso, se apaga la luz y se encienden las luciérnagas. Tapo mi pluma, cierro el cuaderno, el blanco lleno de notas con historias de almas desencarnadas... Y regreso a mi casa.

FRM [24/05/2019]

Foto propia, puente sobre el Tajuña