El Rincón del Nómada

El Rincón del Nómada
La libre soledad del ermitaño es el terreno más fértil para que germine y florezca la creatividad. (Foto propia, 2014. Isleta del Moro, Almería)

sábado, 31 de marzo de 2018

Engaños

Óleo obra de Gabriel Sainz

Cuando sucede, es muy duro e ingrato descubrir que se ha confiado en mentiras... en palabras huecas y alardes sin contenido.

Pero es peor, más triste y cruel ser engañado por el decorado de aparentes verdades incoherentes e inestables... Descubrir demasiado tarde que, tras la atractiva fachada narcisista, todo es vacío y no hay nada.

«¡Cuantas veces con el semblante de la devoción y la apariencia de acciones piadosas engañamos al diablo mismo!». (William Shakespeare, "Hamlet").

FRM [28/03/2018]

viernes, 30 de marzo de 2018

Sabrosa gastronomía literaria

Tito López Álvarez y este nómada lector con los libros reseñados.

No es la primera vez que recurro al símil de la gastronomía como metáfora, para tratar de comentar lo que algunos libros hacen disfrutar a mi paladar de lector insaciable. Al fin y al cabo, alimentos para la mente y el espíritu son, aunque algunos produzcan pesadas digestiones fruto del empacho que ocasionan, y otros puedan ser hasta tóxicos, dependiendo de sus contenidos. No es el caso de los hallazgos que comentamos aquí hoy.

Ni lo uno o lo otro son los tres sabrosos libros que han compuesto el menú que he tenido ocasión de paladear, gracias a la habilidad culinaria de la pluma de su autor, mi amigo y antiguo colega de oficio Leoncio López Álvarez (Tito, en la intimidad).

Inicialmente, había pensado dedicar un comentario a cada uno de ellos, pero eso me habría obligado a los incómodos equilibrios de hablar de sus contenidos sin desvelar sus sorprendentes tramas y la pereza de ese esfuerzo, multiplicada por tres, unida a la detección de lo que tienen en común —a pesar de sus enormes diferencias—, me han conducido a lo que ahora intento resumir, saltándome las supuestas reglas de la crítica literaria que no ejerzo, para salir por la tangente de la crónica del lector curioso para la que siento más capacitado.

Como ya he mencionado, tres platos componen este buen menú literario, cuya paradójica mejor virtud es que sacian pero dejan con hambre de seguir degustando otros de los que contiene la carta del chef.

El mencionado menú que recomiendo sin la menor duda, consta de un primer plato, ligero y divertido; un segundo, más consistente; y el remate de un delicado y artístico postre de exquisita presentación. Y, precisamente, ha sido en ese orden como los he leído sin premeditarlo...

Primero: "El viaje del Neandertal".
Segundo: "La tabla de Prim".
Postre: "La dama del lienzo".

¿Qué tienen en común?

En primer lugar, ninguno puede negar la paternidad, tal y como sucede con algunos bebés de delatores parecidos paternales. En todos los casos, se aprecia el estilo del autor, reconocible de inmediato para los que llevamos tiempo leyendo los artículos, narraciones y cuentos que publica en su blog "La tertulia perezosa". En mayor o menor grado, dependiendo de la trama y el momento de cada novela, se percibe el fino sentido del humor, impregnado de un cierto sarcasmo e inteligente ironía que caracterizan a este lúcido publicitario devenido en escritor de novelas y cuentos.

Otro detalle que me ha sorprendido gratamente es la amplia formación e información de la que Tito López Álvarez hace gala amplia y generosamente. Porque, por lúdico que sea el tema que desarrolla en cada obra, no hace la menor concesión a la falta del rigor documental con el que construye el andamiaje de sus ficciones literarias. Y eso demuestra dos cosas muy valorables que este lector agradece; su serio trabajo de búsqueda previa a la redacción y el hecho de que sabe bien lo que tiene que buscar, cuando está en la fase de concebir los estimulantes enredos de sus tramas novelescas.

Por ello, "El viaje del Neandertal" es una divertida ensalada que combina con precisión elementos de física cuántica, con conocimientos históricos y antropológicos y una satírica visión de la psicología humana —desde la más cotidiana a la patológicamente criminal—, con dominio de la geografía territorial y urbana de los lugares en los que transcurre la acción, aderezado todo ello con unas dosis de bienhumorada mirada crítica a los mecanismos de funcionamiento de los servicios de inteligencia que no siempre sirven ni son inteligentes.

Pero no se queda en eso... Tito también también nos sorprende en "La tabla de Prim", novela histórica en la que hace gala de sólidos conocimientos sobre la masonería internacional, sus logias y ritos en el convulso contexto sociopolítico de la España del siglo XIX y las luchas clandestinas por el poder, así como de ciertos códigos esotéricos con frecuencia encriptados con secretos complejos en antiguas obras de arte. Todos sabemos que, como bromea el autor de la novela, "al final muere Prim". Pero ello no merma un ápice el interés y sólida credibilidad de la trama y los hechos hábilmente narrados.

Y, llegando al postre, "La dama del lienzo" sólo tiene un defecto para mi gusto, se acaba demasiado pronto, dejando un cierto sabor a frustración insatisfecha. A cambio, nos deleita con un recorrido fascinante por algunas de las más importantes pinturas de la Historia del Arte, reinterpretadas con buena mano para el libro por el pintor, ilustrador y diseñador gráfico Marcos Carrasco. Una novela de intrigante misterio, con recursos literarios que me han recordado a Javier Cercas y que bucea en los laberintos de la mente humana con sorpresas inesperadas. El conjunto es una delicia para paladares refinados y amantes del arte y la intriga.

Otras obras de Leoncio López Álvarez:

"El ladrón de nubes". Novela ganadora del IX Premio Onuba.

"El astrofísico que era poeta y otras cosas peores". Historias reales que jamás ocurrieron.

"Muerto 2 veces". Su última novela que pronto leeré... O eso espero.

FRM [29/03/2018]

jueves, 29 de marzo de 2018

Besos de pasión

"El Beso de Judas" A.M. Redención de Sevilla

Los besos no siempre implican traición. Pero, con un beso comienza toda dolorosa pasión, cumpliendo la evangélica tradición. La condena es la mofa con espinas, flagelo y crucifixión. Sin méritos ni delito, sólo por egoísmo de autoprotección. Y, para los faltos de fe, queda ausente y muerta de inanición, la esperanza de una bíblica resurrección.

Qué fría y cruel puede ser la fanática y cobarde convicción que niega el alimento, traicionando la promesa de ilusión, confirmada en momentos de comunión. Así, bajo la influencia de este penitencial Jueves Santo, reflexiono que ante besos como el de Judas, siempre serán más santos los de una puta redimida que los de la virginal mujer pura que crucifica y tortura.

No deja de ser curioso y motivo de reflexión que la mayor historia de amor, pivote sobre una besada traición y la que después cometió el discípulo elegido con su triple negación. Lo pienso y entonces comprendo que algunos comportamientos se deben al riguroso cumplimiento, paso a paso, de las Sagradas Escrituras.

FRM [29/03/2018]

La insoportable desnudez del ser

Aceptemos que es inevitable la llegada de un descarnado momento en que el fresco follaje, envolvente y encubridor, pierde su bello y frondoso protagonismo; se reseca, muere y desaparece. Entonces, sólo queda a la vista la cruda y vacía desnudez que exhibe impúdicamente su retorcida y decadente realidad.

FRM [28/03/2017]

Foto propia, paseando entre metáforas.

miércoles, 28 de marzo de 2018

Impotabilidad

Foto propia, paseando entre metáforas.

El nómada peregrino que transita por las veredas de la existencia abrasado por una insaciable sed de amor y verdad, es el ser más vulnerable y expuesto a la oculta toxicidad de las aguas no potables. En su susurrante e hipnótico borboteo, se ofrecen atrayentes y con seductora inocencia, como una limpia, fresca y reconfortante tentación, a la que es casi imposible resistirse con grave y letal riesgo.

FRM [28/03/2018]

Dragón celeste

Mirada metafórica desde mi ventana.

Foto propia, bajo mi ventana.
Cuenta la leyenda que en los cielos habita un dragón colosal como un cocodrilo gigante que, en cada ocaso, intenta devorar el Sol. Pero, como el astro se oculta tras el horizonte, el monstruo se tiene que conformar con comer nubes, cuya sangre cae al suelo, derramándose sobre los campos para fertilizar amapolas.

FRM [28/03/2018]

lunes, 26 de marzo de 2018

Raíces

Mirada metafórica. Quinta de Los Molinos, Madrid

Siento, luego existo. Existo, luego pienso. Pienso y luego lo cuento...

Y cuento que siento y pienso que nada puede evitar que mis raíces envejezcan y afloren, pero tampoco que se hagan más firmes, fuertes y resistentes.


Eres mimosa
te nutren mis raíces
vida a tu flor.

FRM [26/03/2018]

sábado, 24 de marzo de 2018

Convivencia enriquecedora

Almendros en flor. Quinta de Los Molinos, Madrid

Existen maravillosos parques ajardinados que ofrecen belleza a la vista y sosiego al espíritu del paseante que los disfruta y contempla. Inspiradores lugares que contienen lecciones permanentes del orden milagroso que rige los ciclos y designios de la naturaleza viva, perpetuando las divinas pretensiones del legendario Paraíso Terrenal. Cuidados enclaves en los que la tierra fértil permite la equilibrada convivencia de toda una generosa diversidad de especies vegetales que comparten suelo y cielo en amoroso equilibrio y sin interferencias innecesarias.

Flor de almendro
En esos espacios vitales coexisten, sin conflicto alguno, los árboles de hoja perenne con aquellos en los que su verdor caduca y renace periódicamente. Arbustos que mantienen su belleza en todas las estaciones del año y las esporádicas apariciones florales que se exhiben lujuriosas y llenas de color en los momentos en que la temperatura y climatología lo fomenta y permite... Siempre leales al amor de sus propios ritmos y sin colisionar con el resto de moradores del paraíso, felizmente ajenos a las incompatibilidades prescritas por las normas de los humanos prejuicios.

Tal es la blanca floración anual del almendro, una maravillosa metáfora de la belleza latente y oculta en las venas del árbol hasta que se manifiesta, breve y espectacularmente, en la época primaveral para gozar intensamente de la explosión de vida que pone de manifiesto.

Muerte en Quinta de Los Molinos
Paseando entre almendros en flor, me pregunto si cualquier otra planta ganaría algo abortando la esporádica floración del almendro con la delirante pretensión de anular la ley natural que fluye, espontánea e inevitablemente, con su savia.

Y, si antinatural sería el crimen de impedir la floración, no menos demente sería la pretensión de que las flores sean de otra forma y color o la imposición de que broten en diferente momento del año.

FRM [23/03/2018]