El Rincón del Nómada

El Rincón del Nómada
La libre soledad del ermitaño es el terreno más fértil para que germine y florezca la creatividad. (Foto propia, 2014. Isleta del Moro, Almería)

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Percepción y visión

Cuando la empatía da un paso adelante, se convierte en reveladora y arriesgada telepatía.

Y la percepción previa se transforma en nítida visión de lo que reflejan las aguas enturbiadas de una conciencia y lo que se oculta en su fondo. Pero, nada importa; todo se acepta, siempre que la fuente siga manando el agua limpia de la honradez y el amor.

FRM [05/08/2016]

Foto propia, fuente de los Jardines del Palacio de Nuevo Baztán

martes, 6 de septiembre de 2016

Crónicas de amor negro (7) - Tiempo muerto

Y vivieron la certeza absoluta de una vida feliz con un intenso y pleno amor "para siempre"... durante cinco meses.

FRM [21/08/2016]

(Imagen de archivo)

lunes, 5 de septiembre de 2016

Equívoco

Foto de Mireia Canicio Ena

Hay que ver lo que me costó hacerle entender que "los humedales de Doñana" eran una reserva natural y no lo que él creía...

FRM [24/08/2015]

Lección de amor

Mis padres, poco antes de que él falleciese

Se quisieron. Tuvieron grandes dificultades que superaron juntos siempre.
Discutieron y discreparon. Se quisieron y lo resolvieron.
Vivieron años muy difíciles. Juntos los hicieron más fáciles. Se quisieron.
Educaron a sus hijos, con los errores y defectos de su propia educación heredada, pero con amor. Se quisieron y los quisieron.
Sacrificaron placeres egoístas por la entrega mutua y a la familia. En ello encontraron más placer aún. Se quisieron.
Fueron ejemplares sin conocer Internet y sus referencias de ejemplaridad. Se quisieron porque lo sentían.
No conocieron ni imaginaron las redes sociales cibernéticas, pero tuvieron muchos amigos. Los quisieron y se quisieron.
Nunca leyeron a los apóstoles del egocéntrico amor cósmico... Pero, se quisieron.
Se amaron sin saber lo que significaba "namasté" ni conocer las doctrinas de Buda ni las de los gurús que inundan Internet. Sólo se quisieron, sencillamente. Sin meditar, no tenían tiempo ni sabían cómo.
Sabían bien lo que querían y luchaban por ello cada día. Se quisieron y lo hicieron.
Se lo dieron todo y más de todo recibieron. Se quisieron.
Sabían pedir perdón sincero con palabras y concederlo con sinceros actos inconfundibles. Sabían querer de verdad. Se quisieron y quisieron a sus hijos.
Siempre unidos, para siempre. Se quisieron.

Hoy sus restos reposan juntos, porque se quisieron. Ellos me esperan con su amor, allí donde a veces los visito en mis sueños, oníricos y de vigilia.
Se quisieron y fueron queridos... No he conocido mejor ni más auténtica forma de amarse y amar.

El recuerdo de su ejemplo es mi mejor herencia. Gracias por ese tesoro, queridos papá y mamá.

FRM [05/09/2016]

Aprendiendo a dar

Nunca des todo a quien necesite y persiga mucho más.

FRM [04/09/2016]

Foto propia, en los jardines del Palacio de Nuevo Baztán

domingo, 4 de septiembre de 2016

Crónicas de amor negro (6) - Crimen perfecto

Fue el crimen perfecto. Técnicamente, un suicidio inducido e inevitable. Ocurrió cuando él apostaba a la ruleta rusa con el "alma del nueve largo"(*) que su amada le había regalado, totalmente cargada con la letal munición de sus palabras de amor eterno.

Imposible probar nada. Ella quedó libre, no dejó huella alguna, excepto en la memoria del epitafio grabado en la fría lápida de un silencioso beso, donde la expresión "para siempre" recuperó su auténtico significado.

FRM [19/08/2016]

(*) "Almas del nueve largo" es el título de un libro de José Luis Alvite, en el que hace un afortunado y metafórico juego de palabras con las armas de ese calibre, tristemente popularizadas por ser muy utilizadas por los terroristas de ETA.

(Pistola del nueve largo. Imagen de archivo con retoque digital)

Muriendo

(Imagen de archivo)

Murieron los días, meses y años, y estuve allí.
Murieron mis padres y estuve allí.
Murieron amores y estuve allí.
Murieron relaciones y estuve allí.
Murieron ilusiones y estuve allí.
Murieron deseos y estuve allí.
Murieron amigos y estuve allí.
Murieron mitos y creencias, y estuve allí.
Murieron visiones y emociones, y estuve allí.
Murieron paisajes y paisanajes, y estuve allí.
Murieron espejismos y estuve allí.
Murieron afanes y sueños, y estuve allí.
Murieron esperas y esperanzas, y estuve allí.
Murieron caudales y miserias, y estuve allí.
Murieron cargos y oropeles, y estuve allí.
Murieron riquezas y solvencia, y estuve allí.
Murieron pasiones y arrebatos, y estuve allí.
Murieron ausencias y presencias, y estuve allí.
Murieron dulzuras y amarguras, y estuve allí.
Murieron recuerdos y estuve allí.
Murieron dolores y estuve allí.
Murieron alegrías y tristezas, y estuve allí.
Murieron palabras y estuve allí.
Murieron promesas y estuve allí.
Murieron silencios y estuve allí.
Murieron risas y sonrisas, y estuve allí.
Murieron lágrimas y miradas, y estuve allí.
Murieron mentiras y apariencias, y estuve allí...

Y aquí estoy, aquí sigo.
Muriendo y resucitando.
Mirando, sintiendo, viendo y muriendo.

Porque morir es sólo vivir, estando. Poco a poco, día a día.

Al final de mi tiempo, moriré yo y allí estaré.
Como siempre, en este tiempo. Como siempre, estando... en gerundio.

FRM [03/08/2016]

sábado, 3 de septiembre de 2016

Escalera de almas

Foto propia, en Orbaneja del Castillo

El ascenso del crecimiento personal no transita por una escalera cuyos peldaños son las almas ajenas que se van pisando y desechando, como hojas secas y yertas, durante la subida.

FRM [21/07/2013]