El Rincón del Nómada

El Rincón del Nómada
La libre soledad del ermitaño es el terreno más fértil para que germine y florezca la creatividad. (Foto propia, julio 2014. Isleta del Moro, Almería)

jueves, 18 de septiembre de 2014

A "ellos"

Dedicado, con lástima y desprecio, a los acosadores, a los maltratadores, a los censores, a los calumniadores, a los traidores, a los crueles, a los desleales, a los aberrantes atorrantes, a los petulantes, a los pedantes, a los denunciantes, a los manipuladores, a los hipócritas, a los egocéntricos narcisistas, a los despreciables ilusionistas, a los engreídos, a los agresivos, a los soberbios, a los histéricos, a los histriónicos, a los rencorosos, a los insidiosos, a los cizañeros, a los violentos, a los sombríos, a los falsos... y, en general, a todos los personajes que hacen más ingrata y difícil la pacífica convivencia.

Con agradecimiento a mi admirado poeta Oliverio Girondo.

FRM [29/11/2013]

Que los ruidos te perforen los dientes,
como una lima de dentista,
y la memoria se te llene de herrumbre,
de olores descompuestos y de palabras rotas.
Que te crezca, en cada uno de los poros,
una pata de araña;
que sólo puedas alimentarte de barajas usadas
y que el sueño te reduzca, como una aplanadora,
al espesor de tu retrato.
Que al salir a la calle,
hasta los faroles te corran a patadas;
que un fanatismo irresistible te obligue a prosternarte
ante los tachos de basura
y que todos los habitantes de la ciudad
te confundan con un madero.
Que cuando quieras decir: "Mi amor",
digas: "Pescado frito";
que tus manos intenten estrangularte a cada rato,
y que en vez de tirar el cigarrillo,
seas tú el que te arrojes en las salivaderas.
Que tu mujer te engañe hasta con los buzones;
que al acostarse junto a ti,
se metamorfosee en sanguijuela,
y que después de parir un cuervo,
alumbre una llave inglesa.
Que tu familia se divierta en deformarte el esqueleto,
para que los espejos, al mirarte,
se suiciden de repugnancia;
que tu único entretenimiento consista en instalarte
en la sala de espera de los dentistas,
disfrazado de cocodrilo,
y que te enamores, tan locamente,
de una caja de hierro,
que no puedas dejar, ni por un solo instante,
de lamerle la cerradura.

Oliverio Girondo

NOTA: Cambie el lector el género del protagonista del poema cuando lo considere preciso o sea necesario y donde dice "tu mujer" lea "tu pareja".

Foto propia. Toledo

4 comentarios:

  1. Sorprendente, escalofriante...poema denuncia, hombre entero, caballero. Me ha encantado.

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    1. Muchísimas gracias, Inmaculada. El mérito es del genial Oliverio Girondo.

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  2. Fátima Reyes Garcia23 de enero de 2015, 13:55

    Creo que es un poema muy valiente y certera su agria denuncia...me parece genial.

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    1. En mi opinión, Oliverio Girondo es genial para todo, Fátima.

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