El Rincón del Nómada

El Rincón del Nómada
La libre soledad del ermitaño es el terreno más fértil para que germine y florezca la creatividad. (Foto propia, julio 2014. Isleta del Moro, Almería)

jueves, 30 de junio de 2016

Botellas e inocencia

Desde hace muchos años, he sido un fiel defensor de la idea de que la felicidad se encuentra en la aceptación de la "media botella de vino" que la vida te permite disfrutar, sin preocuparse de la media que pueda faltar.

Sin embargo, desde anoche, una duda me baila por la cabeza al ritmo de los latidos del corazón...

¿No será esa la trampa que justifica y perpetúa el santoral de los inocentes en el altar del sacrificio conformista?

FRM [30/06/2016]

(Fotograma de la película "los santos inocentes")

martes, 28 de junio de 2016

Brotes y raíces

Disfruto contemplando los brotes y viendo sus formas y manifestaciones, a veces intrincadas... Pero gozo plenamente sintiendo las raíces.

FRM [26/06/2016]

Foto propia, en busca de las gafas perdidas

Amar no es enamorado

Foto propia, paseando por Nuevo Baztán

Nos pasamos buena parte de la vida queriendo enamorarnos y resulta que el amor se descubre cuando dejas de estarlo.

Aparente paradoja que no es una contradicción, aunque pueda parecerlo.

FRM [28/06/2014]

lunes, 27 de junio de 2016

Convivencia con conciencia

"Dama y arlequín". Mi copia facsímil de la obra de Picasso. Óleo, 2002

Es frecuente que algunas personas, en ciertas ocasiones, caigan en la tentación de culpar a una mayor convivencia como la circunstancia indeseable en que se producen grietas en el supuesto amor que la justificaría y hace deseable.

No puedo estar en mayor desacuerdo, aunque los hechos parezcan demostrar lo contrario. Pero, en mi opinión, es una falsa y tendenciosa demostración. No es la convivencia lo que perjudica la relación amorosa. La vida en común es un mero cauce que posibilita la cercanía, el contacto y la máxima comunicación con la persona amada, así como brinda la oportunidad de compartir vivencias y satisfacer deseos recíprocos y coincidentes. Es el mejor vehículo para ese viaje.

No pienso que sea la convivencia lo que perjudica la relación amorosa. La relación causa/efecto es a la inversa; es la relación imperfecta del amor, interferido por los miedos del ego, lo que perjudica y dificulta la convivencia.

Cuando el amor es firme, sólido, convencido y completo, es la mejor vía de crecimiento y enriquecimiento mutuo, así como el baluarte inexpugnable desde el que los miedos siempre son derrotados y el vínculo resurge fortalecido.

FRM [24/06/2016]

sábado, 18 de junio de 2016

El gran juego

Sólo existe un juego en el que participan dos y siempre ganan o pierden ambos.

FRM [18/06/2013]

"Jugando a ganar". Foto no propia, pero compartida y apropiada.

jueves, 16 de junio de 2016

Clandestinidad

La necesidad de clandestinidad, el deseo de ocultarse u ocultar algo ante los demás, es una manifestación del ego convincentemente envuelta para regalo; por supuesto, siempre que estemos ante el caso de personas ajenas al mundo de la delincuencia de cualquier tipo.

El ego en su infinita habilidad la disfraza y justifica la necesidad de clandestinidad como prudencia, discreción, privacidad, respeto a la propia intimidad, independencia... Pero realmente, con mucha frecuencia, está enmascarando los miedos de los que el ego se sirve como eficaz arma que guarda en el subconsciente.

Miedos inconscientes y fruto de la inseguridad, de la falta de convicciones, de las perturbadoras dudas subyacentes; miedos a los demonios del pasado, a los errores vividos como tales, al "qué dirán", a la inestabilidad, al compromiso, a la pérdida de libertad... y miedos, en suma, a todos los riesgos indefinidos pero temidos porque se intuyen fuera de la "zona de confort".

Es lo habitual en todos los hijos de nuestra cultura que nos ha situado como seres humanos que, en el mejor de los casos, tratan de aprender a vivir una experiencia espiritual o lo utilizan como coartada recurrente en comportamientos de bipolaridad patológica. Sólo quienes alcanzan la plena conciencia de que somos seres espirituales teniendo una experiencia humana, se sienten liberados de esa necesidad egolátrica oculta en el subconsciente... Y eso se vive en el silencio ejemplar.

No hay que preocuparse por ello, pero sí ocuparse de ello. Porque es muy aconsejable tomar conciencia y comprender que, cuando el ego utiliza ese tipo de herramientas, persigue el objetivo de perpetuar su poder y, con frecuencia, acaba provocando lo que se temía para justificar su mensaje previo y mantener su supremacía sobre nuestros actos. Por ello, para evitarlo, es muy importante buscar el equilibrio en la coherencia consciente y convencida entre sentimientos, pensamientos y actos... Sin "mentiras piadosas" ni autoengaños envueltos para regalo y lucimiento complaciente con bonitas palabras huecas.

Toda alerta es poca. Porque, como expresó magistralmente Frank Herbert en su recomendable novela "Dune":

"Hay muchas trampas dentro de las trampas".

FRM [16/06/2016]

René Magritte, "Not to be reproduced"

jueves, 9 de junio de 2016

Avanzando en el retorno

Foto propia, desde mi ventana.

Peregrino en el infinito,
camino con firmeza,
sin titubeos...

Paso firme,
cabeza erguida,
espalda recta.

Me desplazo por el tiempo,
avanzo en retorno acelerado
que vive el presente y revitaliza el pasado.

Qué fuerza tiene la mente
con el corazón alborozado
que todo el cuerpo ha cambiado.

Inaudita evolución
que altera las genéticas leyes
y rejuvenece a plebeyos y reyes.

Feliz anomalía
gozada de noche
y comprobada de día.

Tú y yo somos el milagro
largo tiempo incubado
en el huevo perfecto de un nosotros fusionado.

Me amas, te amo.

FRM [07/06/2016]

lunes, 6 de junio de 2016

Dos palabras

Foto propia, Palacio de Cristal en el Parque del Retiro madrileño

Durante la mayor parte de mi larga vida profesional, me he ganado techo, lecho y sustento con la herramienta de la palabra. Mejor o peor, con mejores o peores palabras, con más o menos retribución y no siempre en relación directa según mi propio criterio.

Sin embargo, ello no ha impedido que, ante ciertas situaciones, no sea capaz de encontrar las que más adecuadamente definirían lo que pienso o siento, en especial lo segundo.

Quizá por ello, siempre he sentido un profundo respeto reverencial a escribir o verbalizar dos palabras cuyo uso considero sagrado, exclusivo y excluyente. Dos palabras cargadas de un significado grandioso cuando se dirigen a otra persona que, sólo si es o percibo como excepcional, considero que se merecen y la hacen merecedora de la inmensa responsabilidad que entraña la gran magia oculta de esa fórmula que no soy capaz de banalizar... Nunca he podido hacerlo.

Por ello, valoro como un acontecimiento grandioso en mi vida sentir la necesidad de expresarlas y llegar a hacerlo con sincera convicción. Tanto como me conmueve, hasta lo más profundo de mi ser, leerlas o escucharlas cuando a mí se dirigen en reciprocidad de respeto y sentimientos... En ese estado de felicidad integral que sólo contiene la cábala de esas dos palabras.

No existe mejor termómetro para medir la temperatura de una relación que la sincera, espontánea y honda expresión de esa fórmula mágica que brota incontenible y hace que el verbo sea más que carne.

Porque, decir "Te quiero" es muy fácil y frecuente. No es exclusivo ni excluyente. Se puede decir y sentir hacia muchas personas y es lo deseable. Se puede combinar con deseo sexual, más o menos repetible, más o menos olvidable...

Pero no hay nada, en nuestros códigos de significados, en lo que representa para mi alma, como dar y recibir un pleno, absoluto, sincero, convencido y soñado:

TE AMO.

FRM [06/06/2016]

domingo, 5 de junio de 2016

A vueltas con el ego

La interpretación de los actos ajenos que nos interesan, contiene riesgos de contaminación fruto de la peligrosa tendencia del ego de cada cual, siempre dispuesto a fabricar toxinas anímicas.

Y, puesto que la percepción de dichos actos de acción u omisión es inevitable. el único antídoto posible al propio alcance es reducir la dosificación del egoveneno para hacerlo tolerable, admisible y reconvertirlo en vacuna. Ya lo afirmó el sabio Paracelso: "No mata el veneno, sino la dosis".

Esta, en apariencia, saludable práctica, sólo entraña el riesgo potencial de que su reiterada práctica, así como el apostolado en la persistente recomendación de lo mismo a los demás, aumente la resistencia a la empatía por el incremento de la eficacia del sistema de autoinmunización emocional. Al fin y al cabo, según el manual del antiego, todo debe solucionarse pensando primero en uno mismo y en la propia independencia absoluta, anteponiéndose a toda entrega y sin permitir que el ego cumpla su función de desear darla y recibirla. Y, por supuesto, aconsejando con insistencia que así lo hagan los demás. Tal vez sea lo adecuado...

¿O tal vez no tanto?

¿No será eso la más sutil de las trampas egoístas?

FRM [05/06/2016]

Imagen propia

sábado, 4 de junio de 2016

Luz en la noche

En un breve instante de vida
tuya fue mi alma y la tuya mía
ambas se fundieron en una,
todo se llenó de luz y energía
y la noche estalló con fulgor de día...

FRM [05/07/2012]

(Foto de archivo)

Me encuentro en ti

Foto propia, en un día inolvidable

Foto propia
La soledad me empapa
en borbotones de agua fresca
que espera ser evaporada...

Y me siento.

Miro las nubes
y veo un cielo limpio y azul
techo de hermosos sueños...

Y viajo.

Pienso en el templo
nuevamente sacralizado
que puerta exclusiva me ha otorgado...

Y agradezco.

Recuerdo demonios que babearon egoísmos
y los veo remotos y lejanos,
Foto propia
pertenecientes a miedos e infiernos del pasado...

Y olvido.

Cierro los ojos
para hundirme en tu mirada,
espejo cristalino de la más bella alma...

Y me veo.

Recuerdo un abrazo
cercano y vivo
hermoso y sincero...

Y revivo.

Sumergido en el silencio
me oigo y escucho,
la excitación se palpa...


Foto propia
Y empapado.

Me siento, viajo, agradezco,
olvido, me veo,
revivo y me derramo...

Y ahí, en mí, estás tú.

Ayer, hoy y mañana,
para encontrarte
cuando yo me encontrara...

En cita nunca más aplazada.

Y me sientes, viajas, agradeces,.
olvidas, me ves,
revives y te derramas...

En feliz regalo compartido.

FRM [04/06/2016]