El Rincón del Nómada

El Rincón del Nómada
La libre soledad del ermitaño es el terreno más fértil para que germine y florezca la creatividad. (Foto propia, julio 2014. Isleta del Moro, Almería)

miércoles, 9 de septiembre de 2015

La niña de la pelota azul

"Niña de la pelota azul". Obra propia. Técnica mixta, julio 1999  

No estés nunca triste, niña de ojos grandes.
De ojos que observan, absorben todo
y hablan más que tu boca.
Con oídos que escuchan desde el corazón.

No creas que estás sola. Lo que percibes es libertad.
Supera el miedo a ser libre y acostumbra tus labios
al agridulce sabor de la responsabilidad.
Nunca permitas que te los sellen los ajenos temores.

Aunque ellos no lo saben, están más solos quienes
se refugian tras los angostos ventanucos de sus muros.
Paredes opresoras construidas con normas y reglas
razonables, lógicas, sensatas… ¡castradoras!

El grueso tabique se disfraza de protectora seguridad
y no ven que les priva de la libertad que temen.
Espejismo conveniente para perpetuar la privación
del aire y el sol que tú disfrutas a la intemperie.

Intentan mirarte y no te ven.
Creen que te escuchan y apenas te oyen.
Dicen sentirlo todo por ti, pero no te sienten.
Sólo se perciben a sí mismos.

No sufras, porque tú estás en la luz.
Mientras, ellos están presos de sus miedos enquistados,
lastrados por el peso sucio de sus prejuicios.
Aferrados a sus erróneos criterios. Malvados inconscientes.

Mantén siempre plena de energía azul la pelota de tu ilusión.
Porque así, aunque se te caiga
o ellos intenten estrellarla contra el suelo,
reforzada botará de nuevo hasta tus suaves manos.

Es mejor lo que eres que lo que tienes,
porque otros tienen y no son,
y tú siempre tendrás mi amor. Te quiero.

FRM [21/07/1999]

2 comentarios:

  1. Qué candor, qué único elemento donde se posa el ojo complacido, amigo Francisco Rodríguez Mayoral. Qué tendrá el arte que nos llama poderosamente la atención cuando hay originalidad, cuando hay un color que atrapa, cuando lo expresado dice tantas coas.... Pues, eso: gracias, porque se ha producido el encantamiento y la comunión entre obra y espectador, entre escrito y escritor.
    Abrazos.
    Teo.

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    Respuestas
    1. Gracias a ti, Teo que, con las tuyas, me has dejado sin más palabras.

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