El Rincón del Nómada

El Rincón del Nómada
La libre soledad del ermitaño es el terreno más fértil para que germine y florezca la creatividad. (Foto propia, julio 2014. Isleta del Moro, Almería)

martes, 23 de diciembre de 2014

Dime si existes

Gabriel Celaya, premio nacional de las letras españolas, 1986. (Foto de archivo)

En su última etapa, la de lírica de cámara, Gabriel Celaya escrutó la realidad como un campo de ondulaciones, entendiendo el poema como un campo magnético percibido desde los elementos mínimos del texto. Una conexión entre poema y lector en un plano suprasensorial del espíritu. El mismo Celaya lo explicaba así:

"Ni lenguaje mítico-analógico ni lenguaje social, sino un tercer lenguaje, basado en el ritmo que pone en nuestro ser inorgánico con la pulsación del cosmos inorgánico."

Personalmente lo he sentido en muchas ocasiones, gracias a los excelentes poetas y poetisas que me honran con su amistad en la red social facebook y me hacen vibrar en ese plano esencial de las emociones con alguna de sus obras. La que transcribo a continuación del propio Gabriel Celaya es un buen ejemplo de ello en mi experiencia personal. En éste, como en todos, creo, el objeto del poema depende del sujeto que lo lea, al margen de lo que sintiese Celaya cuando lo escribió.

Indecisa y cambiante, ¿eres amor o muerte?
¡Ay, ven, Amparo-Ezbá, que te estoy esperando!
Es la palpitación de origen quien podría
acogerte, y besarte, y ofrecerte un refugio
caliente de jazz-hot y trances convulsivos
como, cuando bailando, se pierde la conciencia.
Ven tú, amorosa, ven como la noche crece,
deseo sin objeto, tú que eres el no-objeto
y el placer imposible que en el límite busca
infinitudes ciegas. ¡Ay, no-tú, Ezbá, no-sí,
sí, ven, Ezbá, indecisa, transparente, inasible,
temblorosa de luces, soñadora, engañosa,
tú, tejido del iris, centelleo, sonrisa
hasta mi dulce llanto y a esos gritos salvajes
que no son el amor, o sí son, o al no ser
te llaman desde el centro del tornasol nocturno,
tiránica, traviesa, fascinante, escapada,
y niña, y absorbente como un vórtice suave,
y riendo, riendo, mortal como un pecado
que no existe mas haces con tu burla que exista,
tan cruel, encantadora, pasajera, incitante,
que líquida, impalpable, movimiento sin móvil,
descubres, deshuesada, la santa realidad!
Entonces flota el mundo casi feliz, dudoso,
y el recuerdo anochece lentísimo en la brisa.
Y tú, nunca creída, y tú, siempre sabida,
te ofreces para nada, te niegas para más,
como un antiguo ensalmo y un susurro al oído,
cuando ya todo duerme, y tú casi nos hablas,
o nos cantas, nos rezas, entonteces con nanas.
¡Oh tú, dime quién eres! ¡Oh
Ezbá, dime si existes!

Gabriel Celaya



FRM [15/04/2013]

10 comentarios:

  1. Alguna vez he sentido esa conexión, muy difícil de describir y explicar, pero que se hace notar de forma mágica en las emociones. Gran publicación sobre el análisis de G. Celaya, Francisco.

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    1. Gracias, Sergi. Muchos hemos sentido esa conexión mágica con la poesía tan brillantemente definida por Celaya.

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  2. Es tercer lenguaje es totalmente mágico y es capaz de transmitir lo más puro de un ser humano hasta lo más esencial de otro. Sí, pura magia. Bonito homenaje a Celaya.

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    1. Auténtica magia de una dimensión superior. Cierto, Ángeles. Gracias por tu cualificada aportación.

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  3. Fátima Reyes García26 de diciembre de 2014, 20:32

    A veces,cuando leo algo como esto...se me acelera el pulso...para mí, la poesía es algo que no puedo definir exactamente...magia,no cabe duda...y un increíble acicate para el sentimiento.

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    1. Es una metalenguaje vibracional que se "escucha" en el corazón o en el estómago. Estoy contigo, Fátima.

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  4. De acuerdo con vosotros y muy complacida por ello. Gracias Francisco.

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    1. No me sorprende que estés de acuerdo y siempre gracias a ti, Inmaculada.

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  5. Esto es un verdadero regalo para los sentidos, amigo Francisco. Y conmueve. Y mucho, saber que lo sientes así como algo suprasensorial del espíritu. Qué decir del poeta y qué decir de ti como persona sensible que ve poesía en todo cuanto de bello existe y nos la cuenta. Te agradezco enormemente este trabajo tan interesante, y dejo unos versos del poeta. Un poeta que, a parte de valioso como escritor, era aún más valioso por su sencillez y bondad:

    «Ser poeta es encontrar
    en otros la propia vida.
    No encerrarse; darse a todos;
    ser sin ser melancolía,
    y ser también mar y viento,
    memoria de las desdichas...»

    Gabriel Celaya

    Abrazos agradecidos.
    Teo.

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    1. Querido amigo Teo, no hay nada más poético que el intercambio desinteresado de regalos que riman con la sensibilidad de la amistad. Eso es música en los gestos y pinta sonrisas con versos. Gracias a ti por tu entrañable acercamiento a este nómada peregrino. Fuerte abrazo.

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