El Rincón del Nómada

El Rincón del Nómada
La libre soledad del ermitaño es el terreno más fértil para que germine y florezca la creatividad. (Foto propia, julio 2014. Isleta del Moro, Almería)

lunes, 5 de septiembre de 2016

Lección de amor

Mis padres, poco antes de que él falleciese

Se quisieron. Tuvieron grandes dificultades que superaron juntos siempre.
Discutieron y discreparon. Se quisieron y lo resolvieron.
Vivieron años muy difíciles. Juntos los hicieron más fáciles. Se quisieron.
Educaron a sus hijos, con los errores y defectos de su propia educación heredada, pero con amor. Se quisieron y los quisieron.
Sacrificaron placeres egoístas por la entrega mutua y a la familia. En ello encontraron más placer aún. Se quisieron.
Fueron ejemplares sin conocer Internet y sus referencias de ejemplaridad. Se quisieron porque lo sentían.
No conocieron ni imaginaron las redes sociales cibernéticas, pero tuvieron muchos amigos. Los quisieron y se quisieron.
Nunca leyeron a los apóstoles del egocéntrico amor cósmico... Pero, se quisieron.
Se amaron sin saber lo que significaba "namasté" ni conocer las doctrinas de Buda ni las de los gurús que inundan Internet. Sólo se quisieron, sencillamente. Sin meditar, no tenían tiempo ni sabían cómo.
Sabían bien lo que querían y luchaban por ello cada día. Se quisieron y lo hicieron.
Se lo dieron todo y más de todo recibieron. Se quisieron.
Sabían pedir perdón sincero con palabras y concederlo con sinceros actos inconfundibles. Sabían querer de verdad. Se quisieron y quisieron a sus hijos.
Siempre unidos, para siempre. Se quisieron.

Hoy sus restos reposan juntos, porque se quisieron. Ellos me esperan con su amor, allí donde a veces los visito en mis sueños, oníricos y de vigilia.
Se quisieron y fueron queridos... No he conocido mejor ni más auténtica forma de amarse y amar.

El recuerdo de su ejemplo es mi mejor herencia. Gracias por ese tesoro, queridos papá y mamá.

FRM [05/09/2016]

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