El Rincón del Nómada

El Rincón del Nómada
La libre soledad del ermitaño es el terreno más fértil para que germine y florezca la creatividad. (Foto propia, julio 2014. Isleta del Moro, Almería)

viernes, 24 de octubre de 2014

"Time gate"

El sol inclemente derramaba su luz sobre el arquitecto real. En su rostro, surcado por las huellas de la sabiduría y el tiempo, brillaban los viejos ojos acuosos que, entornados, miraban satisfechos el prodigio de su obra acabada.

Frente a Imhotep se levantaba el ciclópeo conjunto funerario de Saqqara. El faraón Zoser estaría satisfecho con su última y eterna morada. Desde ella, su vida se extendería infinitamente después de que Anubis pesara su corazón y Osiris le recibiese en su nave solar.

Henchido de orgullo, volvió a pasear su mirada por las inmensas murallas, deteniéndose con especial satisfacción en la gran tumba piramidal. Varias mastabas de tamaño decreciente ascendían escalonadas, una sobre otra, hasta alcanzar la altura digna de albergar el cuerpo embalsamado de su señor y cuantas riquezas le acompañarían en su vida eterna
.
No había sido fácil. Toda la experiencia y conocimientos, acumulados a lo largo de los años, se mostraban insuficientes para lograr que la geometría de los planos se trasladase a las inhóspitas arenas del desierto. Había dispuesto de recursos sin límite: toda la piedra necesaria; mano de obra suficiente; los mejores artistas trazaron los planos según sus directrices, plasmando en el papiro la más ambiciosa obra jamás concebida. Sin embargo... nunca lo hubiese logrado sin la ayuda directa de los dioses. Ese era su gran secreto.

Imhotep
recordó su oculto desasosiego. La gran obra avanzaba sin encontrar solución al mayor problema. Una y otra vez repasaba los planos de la pirámide proyectada y se preguntaba cómo decorar las paredes interiores con las policromadas imágenes de las gloriosas efemérides del faraón y con los jeroglíficos que, siglos después, se conocerían como Textos de las Pirámides. El tamaño de las estancias y su carencia de huecos al exterior espesaban la oscuridad de los recintos. Las antorchas eran inutilizables, ya que su humo tiznaría techos y paredes, deteriorando el trabajo de los artistas y escribas, sin contar con que el fuego devoraría el aire respirable, lo que impediría trabajar durante el tiempo necesario.

Una vez más, abrió el cofre cuya llave colgaba de su cuello y acarició el objeto contenido. Pulsó el interruptor “ON” y la penumbra de su tienda desapareció empujada por el intenso haz de luz surgido del objeto divino. Sonriendo, Imhotep elevó una mirada agradecida a los cielos y musitó la oración en lengua extraña trasmitida por los dioses el día de la gran tormenta seca:

“Houston, We've had a problem!”.

FRM [agosto 2005]

Pirámide escalonada del faraón Zoser, recinto funerario de Saqqara (Foto de archivo)

6 comentarios:

  1. Fantástica narración, con los conocimientos que tienes de egiptología -que son muchos y muy evidentes- y tu deliciosa maestría para desarrollar la narrativa, podrías ser una mezcla entre Christian Jaq y mi gran admirado Mika Waltari.
    Me he quedado con ganas de más, cuando se integran la Historia Antigua, con algo de ciencia ficción y un buen narrador, es un éxito seguro. Me están entrando ganas de retomar las lecturas de novela histórica relacionada con la egiptología. Anímate y escribe una novela!!!!

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    1. Muchas gracias por tu halagador comentario, aunque ya quisiera estar un poco cerca de la maestría de los dos genios que citas. Lo de la novela, ya sabes que creo que excede a mis capacidades, pero tal vez algún día lo intente. Gracias por tus ánimos.

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  2. Fátima Reyes García25 de octubre de 2014, 2:54

    Fascinada quedo.

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    1. Felicitarte por el relato, que es digno de publicarse y de ser leído, amigo Francisco, porque seduce al instante mismo de comenzar a leerlo. No es un tema habitual, quizás por eso y por como lo muestras,el interés es aún mayor. No añado nada que sume lo que te comenta Sergi, porque no podría posiblemente: lo dice y complementa maravillosamente bien.
      Un fuerte abrazo.
      Teo.

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    2. Apreciado Teo, mi curiosidad por encontrar nuevas respuestas a las viejas preguntas o formularme nuevas preguntas sobre las viejas respuestas, me llevó a unir con la imaginación dos grandes incógnitas que conservo a la espera de más conocimientos... ¿Con qué fuente de iluminación se realizaron las impresionantes pinturas policromadas en los lugares más profundos y oscuros de las necrópolis del Antiguo Egipto? Y ¿qué fue lo que motivó "realmente" el mensaje del Apolo XI a Houston sobre ciertos problemas?

      De la combinación de ambos ingredientes surgió el cóctel que has saboreado. Me alegro de que te haya gustado su sabor original. Fuerte abrazo.

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