El Rincón del Nómada

El Rincón del Nómada
La libre soledad del ermitaño es el terreno más fértil para que germine y florezca la creatividad. (Foto propia, julio 2014. Isleta del Moro, Almería)

jueves, 16 de octubre de 2014

Saber observar

(Imagen de archivo)

Si leer siempre ha sido uno de mis grandes aficiones más placenteras, releer libros que se pierden en la memoria de mi adolescencia y, a veces infancia, me aporta el exquisito regusto de volver a saborear platos que me deleitaron, hallando nuevos y más delicados matices.

Edgar Allan Poe fue, sin duda, uno de mis cocineros favoritos y volver a él y sus recetas más de cincuenta y cinco años después, me permite profundizar en brillantes textos y lúcidos conceptos que podrían haber sido escritos ayer, tal es su frescura presente.

Entre la trama de una de mis historias favoritas, "Los crímenes de la calle Morgue", encuentro esta perla que no me resisto a compartir por su calado:

"Lo importante es saber lo que debe ser observado"

FRM [05/01/2014]

8 comentarios:

  1. Fátima Reyes García17 de octubre de 2014, 23:19

    A veces nos perdemos en la observación... Yo prefiero recrear la mirada...aunque quizás no tenga nada que ver...

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    1. Hay un momento para la satisfacción y otro para la observación... Y, a veces, coinciden.

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  2. Muy cierto, un libro leído en el pasado que vuelve a ser releído con los años, deja sensaciones y matices muy distintos; ideas o cosas que en su momento se interpretaron de una manera, se vuelve a interpretar y sentir dentro de nosotros de distinta manera, nosotros hemos cambiado, tenemos más experiencias y vida y vivida, lo que no tenía sentido, ahora lo tiene, lo que era importante ahora ya no lo es.
    También están aquellos otro libros en los que descubres matices que en otro momento pasaron desapercibidos entre el camuflaje de la trama de la historia. El saber leer una novela para mi comprende varias cosas: una es la trama de la novela, otra sería el escenario o espacio de la obra, -todo lo que es a nivel social y ambiental del momento de esa época-, y lógicamente la observación general como conjunto en cuanto a la belleza y maestría de como está escrita. Muchas veces en una sola lectura de una novela de las "grandes", puede pasar muy desapercibidos muchos detalles y matices esenciales para comprender el verdadero mensaje de una novela, que muchas veces no es únicamente la trama, sino una descripción de una realidad. Fantástica reflexión, amigo!!

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    1. Los libros no cambián, pero sí los lectores... Gracias, Sergi.

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  3. La reflexión sobre: "Lo importante es saber lo que debe ser observado", me ha recordado también a cuando hace años aprendí a conducir, y la importancia de saber "observar" o "mirar" lo que es el detalle o la globalidad de lo que tiene uno delante del automóvil... si observamos igual conduciendo que leyendo una novela, el resultado de la lectura de la novela será poco satisfactorio.

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  4. Fátima Reyes García19 de octubre de 2014, 18:55

    Eso es cierto.

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    1. Así es. La capacidad de observación es, en sí mísma, poco o nada útil, si el foco del objetivo no se centra en lo que merece la pena ser observado, aislándolo del conjunto del entorno.

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