El Rincón del Nómada

El Rincón del Nómada
La libre soledad del ermitaño es el terreno más fértil para que germine y florezca la creatividad. (Foto propia, julio 2014. Isleta del Moro, Almería)

sábado, 24 de diciembre de 2016

Navidad 1981

Artesanía filial. Foto propia, muy mejorable (ya la cambiaré).

En estos días de recuerdos felices y sonrientes añoranzas, es inevitable para los que ya somos abuelos, la evocación de las navidades en que nuestros hijos y/o hijas eran pequeños y soñaban con los Reyes Magos e, incluso, con Papá Noël que ya introducía su barriga en los hogares españoles.

Y, los que padecemos la incurable enfermedad crónica del romanticismo agudo, conservamos algunos objetos como las maravillosas figuritas de la fotografía, fruto de la habilidad manual de mis hijas mayores (la pequeña, Laia, aún no había nacido) y de un sobrino que siempre fue, y sigue siendo, un hijo para mí.

En aquel tiempo, sin tele ni juegos digitales, nos dedicábamos a compartir inmejorables momentos pintando o creando figuras con barro de modelar. No recuerdo quién tuvo la idea, pero decidimos "fabricar" nuestro propio "Nacimiento" que aún atesoro con gran ternura y amor.

Si la memoria no me es infiel, Helena hizo a Papá Nöel y el patito que adora al Niño; Sandra se hizo cargo de recrear a la Virgen María, la casita de Belén y al propio Niño Jesús; mientras que José se responsabilizó del paternal Santo de su nombre. Todo un prodigio de creatividad colectiva en equipo, al que me sumé, coloreando las piezas, a medida que se secaban.

Desde entonces, nunca han dejado de estar presentes en las navidades de mi hogar, donde quiera que se encontrase en mi nómada destino.

Este año tampoco...

FRM [24/12/2016]

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