El Rincón del Nómada

El Rincón del Nómada
La libre soledad del ermitaño es el terreno más fértil para que germine y florezca la creatividad. (Foto propia, 2014. Isleta del Moro, Almería)

lunes, 5 de enero de 2015

Agua o viento

Foto propia, Almerimar

Fluyes imparable.
Humedeces hendiduras.
Empapas el cauce.
Profundo calas.
Y vivificas el entorno.

Te evaporas a su tiempo.
Te condensas en la espera.
Te congelas con el frío.
Te deshielas si hay calor.
Te desbordas con ímpetu arrollador.

Inundas con tu fuerza.
Arrastras sin oposición.
Arrasas con penas y glorias.
Ahogas a quien se resiste.
Y matas sin compasión.

Dulce, para el sediento.
Salada, para dar sed...
De naturaleza variable.
Indiferente a los cambios.
Con desconcierto mojas.

Eres agua vital
en los secos páramos.
Y viento podrías ser...
Caricia o desastre
en movimiento sin control.

¡Oh, amor! Eres agua...
o podrías ser viento.

FRM [05/01/2015]

Amigo Félix Rodríguez de la Fuente

Un divertido momento profesional compartido en enero de 1978

A lo largo de la andadura de mi existencia he tenido la fortuna de conocer y trabar estrecha amistad con grandes personajes muy queridos que me han hecho sentir que yo también podía ser grande, algo muy infrecuente en una sociedad de cultura envidiosa y cainita.

Lamentablemente, muchos han dejado de caminar a mi lado por estos terrenales senderos y han tomado el que conduce directamente al cielo. Al pensar en algunos de ellos, no he podido dejar de rememorar a mi entrañable, recordado y llorado amigo y maestro Félix Rodríguez de la Fuente. Me honró con su demostrado afecto y amistad y con él tuve el privilegio de disfrutar mucho trabajando y compartiendo comidas y cenas con prolongadas sobremesas de gratas y enriquecedoras tertulias.

Porque Félix, como otros buenos amigos anónimos, era una de esas personas que tenían su propia grandeza haciendo destacar la ajena, con cariño constante y sin citar jamás las limitaciones e inevitables errores de los que ningún humano se libra y, cuya reiterada mención, sólo es un obstáculo y un lastre para el desarrollo de quienes queremos de verdad.

Félix nos dejó absurda y prematuramente el 15 de marzo de 1980, al día siguiente de cumplir sólo 52 años. Y a la mitad del último proyecto profesional que compartimos y que tuve que finalizar triste y solo en homenaje a su memoria entrañable.

Querido amigo Félix Rodríguez de la Fuente, te envío mi cariño allí donde te encuentres, sin duda narrando tus muchas anécdotas y compartiendo tus extensos conocimientos con miles de ángeles hipnotizados por tu pedagógica, personal e incomparable capacidad de comunicación improvisada que no necesitaba nunca de guiones escritos previamente.

FRM [04/01/2014]

domingo, 4 de enero de 2015

Me siento delfín

Dibujo infantil de mi hija Laia en felicitación del "Día del Padre"

Entre mis amigos y conocidos, en más de una ocasión he mencionado que mi animal totémico es el delfín. Una identificación con profundas raíces en mi vida.

Era yo muy joven cuando empecé a admirar y respetar profundamente a este ser, cuya inteligencia y capacidades de todo orden apenas se han empezado a descubrir, aunque han podido atisbarse con asombro. Mi pasión por los delfines y el sentimiento de vínculo profundo con ellos, comenzó mucho antes de que naciese mi hija pequeña que, por cierto, el mes pasado cumplió ya treinta y un añitos. O sea, hace una eternidad.

No tengo la menor conciencia de haber mencionado nunca a mi hija, cuando era pequeña, ese sentimiento profundo albergado por mí hacia los delfines. Siempre compartimos el más amplio amor por toda clase de animales, particularmente por los dos perros que fueron como sus hermanos de infancia.

Sin embargo, hace más de veinte años, con motivo del Día del Padre, en su colegio propusieron que cada alumno dibujase una tarjeta de felicitación con el animal que, según el criterio de cada uno, fuese su papá, en el caso de haberlo sido. Mi hija fue la única de su clase que dibujó un delfín, para sorpresa del profesor promotor de la idea... Y, aún hoy, me pregunto cómo detectó ella esa mágica conexión.

Deshaciendo paquetes y cajas de documentos, me he tropezado con aquella tarjeta que, mi siempre "pequeña" Laia me dedicó en su día:

"Dadi:
Is you were an animal you would be a Dolphin.
Love Laia"


Vale, seré un poco tontorrón, pero me he emocionado.

Y ahora, años después, me pregunto si podrá existir alguna conexión mitológica con las impregnaciones proféticas de Delfos (delfín), depositadas por Apolo en el templo de la Pitonisa.

(Ilustración original de Laia Rodríguez San Juan)

FRM [04/01/2015]

sábado, 3 de enero de 2015

Compañía al sol

Foto propia, paseando por el pueblo.
 
Dios vigilante
como pequeño Anubis
fiel compañero.

Viejos amigos,
tibio sol compartido
cómplices vivos.

FRM [03/01/2015]

Deseo octosilábico

Maestra en encender el fuego
que se extiende con pasión,
tú te lo tomas a juego
propagando la tensión.

No lo dejes para luego,
si lo ansías con tal tesón,
disponte a gozar del lego
en el grial de tu jarrón.

Un jarrón que es más caldero
en el que hierven las ganas
cocinadas con esmero
en el fogón de las camas.

Ven o sal de mis ensueños,
toma y dame todo eso
para poder ser los dueños
de lo que alberga mi beso.

No lo dejes para luego,
si lo ansías con tal tesón,
no te lo tomes a juego...
¡descarguemos la tensión!

FRM [03/01/2015]

"The sleeping girl", Tamara de Lempicka

viernes, 2 de enero de 2015

Mi nombre

Akenaton (Foto de archivo)

Tal y como los antiguos faraones cambiaban su nombre al subir al trono, escenificando con ello su muerte y resurrección iniciáticas, así la vida me ha ido cambiando el mío, en su ya largo y ancho recorrido.

Muchas son las veces que he muerto y resucitado, creyendo haber cambiado. Ahora soy consciente de que sólo lo externo modificaba, manteniendo lo más profundo presente, pero eso hoy no interesa a la gente.

Fui Paquito de pequeño, diminutivo que sólo se esfumaba cuando mi madre se cabreaba. Más tarde, en el cole, me renombraron Mayoral, porque Rodríguez había muchos y no estuvo nada mal, porque realmente soy más así, pero eso sería otro cantar del historial.

Para los amigos, la pandilla y otros íntimos tratos, comencé a ser Paco. Apelativo familiar que se conserva cuando paso, con hermanos, sobrinos y parientes, algunos buenos ratos. Cada vez me suena más extraño, pero lo respeto para a sus hábitos no hacer daño y porque evoca los de franciscano de mi santo patrón de Asís que PA.ter CO.mmunitatis fue, según rezan los enciclopédicos diccionarios.

Después me han llamado de casi todo... Pero no nos amedrentamos, "ladran luego cabalgamos". Aunque las identidades más persistentes, al margen de los tacos, fueron Mayoral, en lo profesional, y en la intimidad, siempre Paco.

Hice un vano intento de unir ambos apellidos para reducir el desmadre y por cariño y respeto a la memoria de mi padre. Inútil esfuerzo, resultaba demasiado largo y, con colegas angloparlantes, mi Rodríguez era para sus lenguas un retorcedor y excesivo engorro... francamente cargante.

En un nuevo y más reciente cambio vital, pude al fin ser yo mismo e identificarme con mi nombre de bautismo. Al fin se acabó el conflicto y soy, para casi todos, Francisco... que se queda en cariñoso Fran cuando me lo quieren abreviar.

Finalmente el "Paco" se ha quedado residual, como el catalán de Aznar, para la más estricta intimidad que se ancla en el pasado de este largo periplo de mi propia identidad.

FRM [01/01/2015]

jueves, 1 de enero de 2015

Mis queridas hermanas (2 y ¿fin?)

(Foto de archivo)

Por íntimos motivos personales y privados, que sólo a mi ánima conciernen, y profundamente cuitado, siendo por desventura asaz dificultoso el poder ser explicados, hago saber que, de momento y por tiempo indefinido, no me es posible continuar con la serie de relatos breves prevista sobre mis andanzas apócrifas en el convento que alberga y protege a "Mis queridas hermanas".

Sólo puedo dejar fe y constancia de que ha hecho aparición en escena la Madre Superiora Sor Presa, quien con muy grande turbación, me ha rogado con monacal insistencia que no perturbe, al menos de momento, la necesaria paz y discreta reserva de la conventual clausura.

Siendo para este nómada peregrino menos importantes sus explicadas y razonadas razones que el respeto a los emocionales deseos de la mencionada abadesa, doy media vuelta sobre mis pasos y me alejo del convento, quedando pues coyunturalmente también clausurada esta aventura que no perseguía otro destino que el inocente divertimento y deleite, propios y ajenos, además de rendir homenaje, cumplida y expresamente, a nobles personajes que recorrieran en el pasado caminos similares, pero nunca iguales.

Ojalá que en el futuro me sea dada licencia y la apropiada libranza de los compromisos de mi palabra empeñada y pueda retomar lo iniciado, renovando el ilusionado y lúdico entusiasmo con el que comenzó el prolijo relato de las glorias y andaduras de aquesta curiosa historia.

FRM [01/01/2015]

En verano

(Foto de archivo)


El balcón bostezaba
sobre asfalto caliente,
aspirando aire sofocado
en esa hora de plomo
que sólo mueven las moscas.

Con ritmo pausado
vuela con gesto indolente
el humo de tabaco inhalado,
quemando el tedio,
que anida en las brasas.

Presa en el fuego la mirada,
trayendo al presente
las brumas del pasado...
cenizas de un amor y medio
al que llegan las rebajas de verano.

El cigarrillo se acaba,
pesa espeso el ambiente,
cuando el orgasmo es olvido
en cuerpos vacíos
de ambiciones más elevadas.

Y todo lo llena el silencio.

FRM [08/04/2014]