El Rincón del Nómada

El Rincón del Nómada
La libre soledad del ermitaño es el terreno más fértil para que germine y florezca la creatividad. (Foto propia, julio 2014. Isleta del Moro, Almería)

sábado, 31 de enero de 2015

Santo Grial y amar dando

Tanto en los cultos paganos como en los cristianos, determinados objetos, reales o míticos, adquieren una dimensión especial, inmersa en un cierto misterio de carácter mágico, que les otorga un carácter sobrenatural. Creer en sus poderes y venerarlos, confiere fuerza, energía inagotable, satisfacción interior, felicidad y paz de espíritu.

Cáliz, Catedral de Valencia
Así sucede con el polimorfo Santo Grial en la historia de la cristiandad. La creencia en su naturaleza, real o simbólica, ha llevado a muchos hombres a transformar su forma de vida en un proceso de conversión interior, llevándoles a anteponer un ideal sobre sus intereses personales... Una forma distinta de estar en el mundo, al servicio de los demás.

Los párrafos precedentes no son una transcripción literal, aunque recogen algunos de los más conocidos conceptos que se desarrollan en el interesante monográfico especial sobre el Santo Grial que muy recientemente ha publicado la revista de historia CLÍO, y en el que se pueden encontrar abundantes referencias a los autores clásicos que han difundido este mito histórico desde el medievo, especialmente en el siglo XII. Destacan el bardo alemán Wolfram von Eschenbach y su "Parsifal"; Chrétien de Troyes con su "Perceval, El Cuento del Grial"; Robert de Boron, en "José de Arimatea". Sin olvidar al autor o autores desconocidos de "El Ciclo de la Vulgata", en el siglo XIII y Sir Thomas Malory en su obra del siglo XV "La Muerte de Arturo".

Resumido lo anterior que tiene un gran interés para mí, y no dudo que puede tenerlo para muchos de los visitantes de este rincón, deseo volver a la frase destacada en negrita del segundo párrafo.

"Una forma distinta de estar en el mundo, al servicio de los demás."


Porque, en muy pocas palabras, encierra un concepto primordial de lo que he aprendido, a lo largo de mi vida, tropezando y levantándome muchas veces. Porque, con Grial o sin él, esa frase sintetiza el más claro y auténtico concepto del amor como pauta existencial; como estado y no como el apasionado sentimiento fugaz, cegador, egoísta, exigente y posesivo que se ha instalado en nuestra cultura y forma de vida.

Y es que, cuando se adquiere el hábito de estar más dispuesto a dar que a mantenerse a la espera de recibir o exigirlo, es cuando más se recibe y más feliz y gratificado te sientes. Así se cierra un círculo, aparentemente paradójico. Se comienza anteponiendo ese ideal a los intereses personales y se acaba convirtiendo el ideal inicial en el máximo interés personal... Y, con su práctica permanente, se transforma en el más generoso y placentero de los "egoísmos".

Con mucho que mejorar... doy fe.

FRM [31/01/2015]


Monográfico especial de la revista CLÍO citado en el texto

La mirada de Daniela

Foto propia, la mirada de mi nieta Daniela

No existe nada en el mundo como sumergirse en las limpias pupilas de una niña. Y, si es la de una preciosa nieta, el efecto es indescriptible, por todo lo que se siente que te cala, te invade, empapando el alma.

Recientemente hablaba aquí de la mirada fotográfica, pero es evidente que prefiero la fotografía de esta mirada, aunque ambas cosas están muy relacionadas. También, hace poco, mostraba las miradas de sus padres extasiados al contemplarla y, me parece evidente, que mi instantánea expresa mi propia mirada...

¡Qué felicidad aporta mirar así la vida! Tanta como supo captar y expresar mi querida amiga y poetisa Encarna Cantalejo Martínez, cuando escribió y me regaló los versos que cierran esta pequeña e íntima confesión que entrego a vuestras miradas.

Gracias de todo corazón, Encarna.

FRM [31/01/2015]

"Yo no sé qué tiene esta niña
que mi alma hace vibrar.
Blanca paloma, mi nieta
suspiro de mi sentir
alegría del pensamiento
Daniela de mi vivir."


ECM [07/01/2014]

Veneno de araña

Hay quien confunde
sinceridad con dogmatismo,
seguridad con prepotencia
y libertad con soberbia.

Quien siempre busca culpables
en lugar de responsables,
y supone resentimiento
donde sólo hay coherencia.

Quien toma el talento ajeno
como punible egolatría
y porfía, impermeable a nobles sentimientos,
contra desinteresados comportamientos.

Quien pone buena cara,
desviando la mirada,
y por la espalda apuñala,
criticando sin fundamento.

Quien cubre su rostro frío
con edulcoradas caretas,
según la personal climatología
de su egoísmo enmascarado.

Quien sufre tal afán de protagonismo
que no soporta el brillo de otros,
aunque su luz le ilumine
la caverna en la que mora.

Quien eleva su hipocresía
a la enésima potencia,
haciendo pedante pedagogía
con sus juicios petulantes.

Quien derrocha "buenismo"
en teórica filosofía
y no se lo aplica a si mismo
ni de noche ni de día.

Quien mantiene la viga en su ojo
pero ve la paja en el ajeno
usándolo como excusa
para supurar su veneno.

Igual que una araña letal,
teje una red espesa
donde van cayendo las presas
que creen que es leal.

Así actúan los que viven de apariencias,
queriendo ocultar su íntima esencia,
de tomar conciencia incapaces,
cegados por su orgullo atorrante.

Vayan, pues, con Dios,
que conmigo no quiero
gente de ese talante,
con alma de alfiletero.

FRM [30/01/2015]

(Foto de archivo)

viernes, 30 de enero de 2015

Dogales de dogmas

Odio los dogmas,
no soporto los reglamentos,
las rígidas reglas
que producen lamentos.

No a los inquisidores,
a los jueces sin fundamento
y a los pretendidos temores
que amargan buenos momentos.

Vivir libre y feliz
es la norma que respeto,
haciendo del amor estado
y no pasajero sentimiento.

No causar a nadie daños,
aceptando diferencias
que son sólo ilusiones efímeras
ante el paso de los años.

Rechazo la hipocresía
la falsedad y la mentira,
y sólo compasión e indiferencia
otorgo a su penosa existencia.

Defiendo mis ideales
más que intereses personales
y de todos aprendo mucho
den bueno o mal ejemplo.

A quien me quiere me acerco
y, de quien no, me alejo.
Pues no hay mayor tormento
que soportar lo indeseado.

Vivir y dejar vivir
es la mejor opción
para sentirme feliz
en la soledad de mi rincón.

FRM [30/01/2015]

"Moisés" Heston. Dibujo propio con tinta china, a mis 12 añitos

Errado o herrado

Merece ser herrado quien no admite estar errado.

FRM [28/01/2015]

Foto propia. El burro del alcalde de Revilla de Pomar

jueves, 29 de enero de 2015

Hacer sentir

Cuando leas en voz alta,
cuando recites para alguien querido,
cuando hables sobre algo interesante,
cuando escribas lo que piensas...
Siéntelo y vívelo profunda... exageradamente,
sólo así harás sentir y vivir el mensaje,
a todo el que reciba
la mágica vibración de la palabra.

FRM [29/01/2015]

E-book de la poetisa Fátima Reyes García

Retrato de Daniela

En algún lugar olvidado, hace ya demasiado tiempo, leí que el mejor retrato es el que capta la esencia del espíritu del fotografiado.

Pues bien, en la máxima abstracción de ese concepto, creo haber captado el mejor retrato de mi nieta Daniela, capturando la expresión del gesto de sus padres, mi hija Helena y Jorge, su marido, mientras contemplan a su niña jugando incansablemente.

En esas expresiones gemelas, inconscientes de estar siendo fotografiadas, está contenida el alma de esa pequeña maravilla de seis años, portadora de amor y energía sin límites. Porque todos somos lo que inspiramos en los demás. Y Daniela es tan única como lo son esas miradas de sus padres y el momento fotográfico que han regalado a mi cámara.

FRM [25/01/2015]

Foto propia, Helena, Jorge... y Daniela

El arte de la fotografía

La fotografía es el arte de la descontextualización.

Lo vulgar y anodino que integra la realidad cotidiana, cobra valor artístico cuando la mirada fotográfica lo capta y aísla, eternizándolo en una imagen independiente, un fragmento del entorno con personalidad propia, capturado para siempre y que conserva la esencia de la emoción contenida en el detalle.

El resto es simple suma de tecnología y técnica... Herramientas y condiciones necesarias pero no suficientes. Es más importante mirar y ver... de otra forma.

FRM [29/01/2015]

Foto propia. Revilla de Pomar, Montaña Palentina

miércoles, 28 de enero de 2015

Tirado en el suelo

Allí estaba, tumbado
o, más bien, tirado.
Con el suelo por lecho
y por techo el cielo,
eyaculando recuerdos,
masticaba desprecios.

Lágrimas de semen
salpicaban sábanas de sombras
de lejanos momentos,
cosidos con placeres fugaces
sobre el maniquí de un cuerpo,
carne inmóvil, sin sentimiento.

Puntadas en entretelas,
dos al bies y una al derecho.
Pespuntes, con vocación de bordados
de frágiles e inciertos anhelos,
sin patrón ni buena mano,
con las agujas del tiempo.

Ya no hay hilo ni alfileres
ni tinta en el tintero.
Sólo queda el momento
de eyacular los recuerdos,
masticando desprecios...
tirado en el suelo.

F.R.M. [28/01/2015]

Foto propia, de mis paseos bajo mi ventana

lunes, 19 de enero de 2015

La Tercera Guerra Mundial

Albert Pike y Giuseppe Mazzini
 
La reciente lectura del último volumen de la trilogía "The Century" de Ken Follet, El umbral de la eternidad, que finaliza con la caída del Muro de Berlín, así como los dramáticos acontecimientos recientes relacionados con el terrorismo islámico, me han inducido a correlacionarlos con una antigua historia que duerme en mis archivos del pasado y que posiblemente no es nueva para muchos de los visitantes de este rincón.  Para ellos, mis disculpas por el "déjà vu".

De hecho, yo disponía de la información que hoy resumo aquí, desde hace más de 20 años, pero no fue hasta el 2004, cuando la incluí en un artículo que se publicó en la revista de investigación y divulgación XPLORA MUNDOS, actualmente desaparecida de los quioscos.

Símbolo citado
La materia general que abordaba en aquel reportaje con el título La otra cara de Wahington, era el, ahora muy conocido y tratado, tema del símbolo de la pirámide truncada que aparece impreso en el dorso de los billetes de un dólar norteamericano y que, inevitablemente conduce a la hermandad de los Illuminati de Baviera fundada por Adam Weishaupt en 1776, ya que el mencionado grabado, así como las leyendas latinas que incluye, fue su símbolo y emblema.

Mucho se ha escrito sobre la hipotética pervivencia de la orden, supuestamente luciferina (*), de los Illuminati, debido a su integración con la masonería especulativa con el objetivo de utilizar su poder, estructura y organización para sus propios fines ocultos que se sintetizaban en la abolición del cristianismo y el establecimiento de un "Nuevo Orden Mundial", a través de la anarquía y siguiendo el largo y paciente camino de quienes son capaces de diseñar proyectos para la historia, conscientes de que su propio tiempo personal es secundario. Para hacer sus planes viables, tenían que hacerse con el control absoluto de la Masonería mundial.

No es el objetivo de estas notas abordar extensamente esa interesante y controvertida materia. Se menciona sólo a título de introducción orientativa,  porque los dos personajes protagonistas de lo que hoy se trata aquí, fueron destacados miembros de alto grado de la rama masónica en la que estaban integrados los Illuminati en la segunda mitad del siglo XIX.

Adam Weishaupt
En ámbitos habitualmente bien informados, se dice que en la Biblioteca del londinense Museo Británico se conserva una interesantísima prueba documental, contenida en la correspondencia que componen las cartas cruzadas entre Albert Pike y Giuseppe Mazzini, dos eminentes maestros masones de su época, así como cualificados miembros de la cúpula de los Illuminati fundados por Weishaupt. El contenido epistolar dista mucho de ser un simple intercambio de contactos privados entre dos amigos correligionarios. En esa documentación se expone con todo detalle un plan, ambicioso y preciso, en el que se diseñan, con más de cuarenta años de antelación del comienzo de la primera Gran Guerra, tres grandes guerras mundiales, orquestadas como instrumentos al servicio de los objetivos finales de los Illuminati.

Coronel Carr
Entre los documentos citados se encuentra una carta, fechada el 15 de agosto de 1871 y difundida por el oficial de Inteligencia de la Armada Real canadiense William James Guy Carr (1895-1959), en la que Pike comunica a Mazzini que la Primera Guerra Mundial debía ser provocada para que los Illuminati pudiesen derrocar el autárquico poder imperial de los zares y convertir a Rusia en el más firme bastión del comunismo ateo. Para activar esta guerra -continúa el plan contenido en la carta-, los agentes de de los Illuminati fomentarían las divergencias entre el Imperio Británico y el Germánico; asimismo se aprovecharía la confrontación entre el pangermanismo y el paneslavismo. Finalizada la guerra, se debía construir la sólida y expansiva estructura del comunismo para utilizarlo como herramienta de destrucción de otros gobiernos no ateos y para debilitar las religiones.

En los mismos documentos, se plantea que la semilla de la Segunda Guerra Mundial sería sembrada en el fértil terreno de las diferencias entre fascistas y sionistas políticos -no confundir con los judíos-, con el fin de que creciese el árbol de la guerra que destruiría al nazismo y reforzaría el sionismo. El fruto final a cosechar sería el nacimiento y establecimiento del Estado soberano de Israel en Palestina, con el consenso y apoyo del mundo occidental. El plan establece que, durante la Segunda Guerra Mundial, se debía edificar una sólida Internacional Comunista con la robustez y consistencia suficientes para equipararse al todo el conjunto cristiano. Alcanzado este objetivo, habría que contenerla y mantenerla durante el tiempo necesario para llegar hasta el día en que se necesitase su empleo en el cataclismo social final.

Los objetivos finales de las dos primeras Guerras Mundiales habrían sido logrados como resultado de la rigurosa planificación diseñada, hace más de 140 años, y su eficaz posterior ejecución, con la precisión de un sofisticado mecanismo de relojería.

La historia conocida del siglo XX nos permite constatar cómo se han cumplido rigurosamente los diseños de las dos primera Grandes Guerras, incluso con el período de la "Guerra Fría" que algunos estudiosos han considerado la Tercera, mientras que parece más probable que haya constituido la herramienta más idónea para la contención y mantenimiento del poder del comunismo durante el tiempo que ha sido conveniente para el gran plan trazado por Pike en 1871. No olvidemos que el desastre económico de la mala gestión de recursos del lado soviético del Telón de Acero, fue soportado durante muchos años gracias a la financiación aportada por el capital occidental, sin olvidar que la gran banca estaba y está en las manos oligarcas de familias sionistas.

Pero veamos lo que Pike planteaba a Mazzini sobre la Tercera Guerra Mundial en la segunda mitad del siglo XIX y, sobre todo, leámoslo desde la estremecedora posición mental de que no se trata de las crípticas profecías de Nostradamus, sujetas a interpretación más o menos fiable, sino de un verdadero y concreto plan estratégico y táctico a largo plazo que debía ser ejecutado, muchos años después, por parte de la organización internacional de los Illuminati, dedicando a ello el enorme poder de sus ilimitados recursos.

Respecto a la Tercera Guerra Mundial, Pike le expone a Mazzini en su citada carta, que deberá ser generada a partir de promover la exaltación de las diferencias entre el sionismo político y los dirigentes del mundo musulmán.

La guerra se orientará de tal forma que el Islam y el Sionismo político(**) se destruyan mutuamente. Entretanto, las otras naciones, divididas una vez más, se verán obligadas a entrar en la lucha y combatir hasta el extremo de agotar sus recursos físicos, mentales, espirituales y económicos... "Desataremos a los nihilistas y a los ateos y provocaremos un enorme cataclismo social que, en todo su horror, mostrará claramente a las naciones el efecto del ateísmo absoluto, origen del salvajismo y de los más sangrientos desórdenes..."

Al final de la Tercera Guerra Mundial, quienes persiguen la completa dominación del mundo provocarán el mayor cataclismo social jamás conocido en la Historia, para exterminar simultáneamente al cristianismo y al ateísmo y ofrecer a las multitudes desesperadas y desorientadas el faro de salvación de "la verdadera luz, a través de la manifestación universal de la doctrina pura de Lucifer (*)".

Por increíble que parezca, es inevitable identificar la programación aquí resumida y comunicada por Pike en 1871, con las realidades consumadas en las dos Primeras Guerras Mundiales, así como con la situación internacional que estamos viviendo desde la caída del Muro de Berlín y el final de la "Guerra Fría".

Tal y como ocurrió posteriormente con el libro Los Protocolos de Sión, la información precedente, difundida por el mencionado Coronel Carr en los libros que escribió, fue tildada en muchos ámbitos de falsas teorías paranoico conspirativas, sin concederle otro fundamento que su fervor cristiano y su consecuente fobia a la masonería. Aceptamos pues, como tributo a un intento de objetividad, esa posible hipótesis. Empero, no podemos dejar de observar que Willian James Guy Carr falleció en 1959 y el mundo en ese año asistía a la visita del presidente norteamericano Dwight "Ike" Eisenhower a España; el mismo año en el que Fidel Castro tomó el poder en Cuba tras el triunfo de su revolución; la misma fecha histórica en la que las fuerzas comunistas de Vietnam del Norte entran en Laos; el año en que se forma en España la banda terrorista ETA; el momento en el que la Unión Soviética estaba dirigida por Nikita Jrushchov, liderando la carrera espacial con el lanzamiento del primer satélite artificial Sputnik 1 y conseguir la hazaña de llevar por primera vez un ser vivo al espacio exterior: la perra Laika...

Es evidente que aquél era un escenario geopolítico ni remotamente parecido al del siglo XXI. Por ello, si aceptamos la hipótesis de que todo lo precedente es fruto de la imaginación de Carr, sólo podemos concluir en que debía ser un gran vidente premonitorio capaz de anticipar los acontecimientos de confrontación de Occidente con el Islam que se han venido produciendo en progresión geométrica, desde la caída del régimen imperialista del Sha de Persia en 1979 y el triunfo de la Revolución Islámica iraní encabezada por el clérigo fundamentalista Ayatollah Jomeini.

Como siempre, el tiempo será el inexorable y fehaciente notario de esta historia. 

FRM [2004, actualizado]

(*) Para comprender adecuadamente la referencia a Lucifer, el "portador de la luz", hay que aceptar que, en este contexto, no tiene nada que ver con el arquetipo maligno creado por la imaginería del cristianismo y la Iglesia Católica. Para los Illuminati, estaba o está considerado una deidad pagana protectora anterior al cristianismo y muy próxima a los hombres, a quienes habría enseñado el conocimiento de cuanto se precisa para ser la especie suprema capaz de dominar el mundo.

(**) Entiéndase que cuando se habla de "Sionismo político", no se trata de ninguna referencia al Estado de Israel, ni a la religión judía, aunque puedan darse conexiones inevitables. El concepto de sionismo político y, cabría añadir, económico, transciende a lo mencionado y se imbrica con las raíces más profundas y menos visibles de los conflictos de la Humanidad.

domingo, 18 de enero de 2015

El umbral de la eternidad

Portada del tercer y último libro de la trilogía "The Century" de Ken Follet

Ayer por fin terminé la demorada lectura de otro excelente libro de Ken Follet que me aguardaba hacía tiempo, El umbral de la eternidad. Es la tercera y última entrega de la inmensa obra "The Century" que, junto a La caída de los gigantes y El invierno del mundo, componen la trilogía épica de los sucesos y cambios sociopolíticos del siglo pasado, enmarcados en los contextos de las dos guerras mundiales, la Revolución rusa, la Guerra Civil española y la Guerra Fría.

Ken Follet
He disfrutado muchísimo de esta novela histórica, porque ilumina aspectos del entorno internacional del siglo XX, en el que ha transcurrido buena parte de mi propia vida. Como ha expresado acertadamente el autor: "Ésta es la historia de mis abuelos y de los vuestros, de nuestros padres y de nuestras propias vidas. De alguna forma es la historia de todos nosotros."

Ahora que reposa en mi mesa, a la espera de su destino definitivo en un estante de la biblioteca, me pregunto si el título de esta tercera parte, no se estará refiriendo a la propia portada del libro que es el umbral de la entrada a sus "eternas" 1148 páginas. Aunque, bromas aparte, a mí se me han hecho breves y escasas, dada la excelente estructura narrativa y el interés y amenidad de su contenido, a los que nos tiene acostumbrados Ken Follet a sus lectores incondicionales.

Gigantesca obra río y coral que ficciona las historias íntimas y personales de los miembros de cinco familias, cuyas vidas se han ido entrelazando a lo largo del turbulento siglo XX al que se refiere el título genérico de los tres volúmenes citados. Las cuatro generaciones de la familia estadounidense, la alemana, la rusa y la galesa, exigen leer los tres libros en su orden de edición para seguir con fluidez y comprensión la coherencia de la trama que los vincula, así como sus relaciones con los diferentes y abundantes personajes históricos que aparecen arropados y sustentados con un prodigioso andamiaje de abrumador rigor documental que convierte a muchos mitos de mi generación en hombres de carne y hueso, al mostrar claramente sus grandezas y miserias, que de todo hubo, hay y, sin duda, lo habrá.

Una obra, para mí, más que recomendable, puesto que reúne todos los requisitos para que el lector aprenda y comprenda muchas cosas de interés histórico, con el sabroso aderezo de los aspectos novelescos que suavizan y amenizan el mero ensayo, sin detrimento del rigor de la información y los datos reales, algunos muy curiosos, desconocidos y sorprendentes para este lector.

Personalmente me siento muy agradecido a Ken Follet  y a El umbral de la eternidad por haberme dado la oportunidad de aprender mucho, disfrutando mientras lo hacía. Le perdono, por ello, la luxación de muñecas, consecuencia inevitable de sostener el peso del libro durante las horas de lectura apasionada.

Sinceramente, creo que es una trilogía imprescindible para cualquier amante de la buena lectura que esté interesado en los prolijos pormenores de los acontecimientos internacionales que nos han traído hasta nuestro complejo presente.

FRM [18/01/2015]

viernes, 16 de enero de 2015

Nos vemos en el Savoy

El maestro José Luis Alvite nos dejó ayer 15 de enero (Foto de M. Núñez)

Los dioses siempre se han dado en menor número que los hombres. Por eso se nota tanto cuándo alguno de ellos se jubila eternamente y ayer lo hizo el maestro José Luis Alvite.

Acabo de salir de la niebla de nicotina del Savoy, donde Ernie y los enquistados habituales nos resistíamos a despedir a nuestro viejo cronista, el joven Al, porque la muerte es ese tren que sabes que llegará, pero casi siempre resulta inesperado por su adelanto y te pilla con el equipaje a medio hacer, con una muda de menos y los calcetines desparejados.

Anoche la lluvia parecía repicar en los cristales, hasta que comprendí que el goteo incesante y pertinaz, como reclamación bancaria de pago, era realmente el canto dolorido de las lágrimas transportadas por las ondas hertzianas, huérfanas de la voz profunda, pausada, única y barnizada de tabaco, del imprescindible José Luis Alvite. Y todos simulamos que el humo nos entraba en los ojos, cuando las nuestras se fundieron con el agua del hielo de esa última copa, velando, nunca mejor dicho, la mirada triste que pretendía ocultarse, buscando refugio inútil, en la sonrisa abierta de los escotes presentes; con fingido interés, en esta ocasión, por el generoso canal que desemboca en los más ocultos placeres femeninos.

Como pactado previamente, hemos encendido más cigarrillos, otra ronda a su salud eterna, queriendo ver, en las sólidas volutas de su humareda, la evanescente escultura de la silueta del gran amigo. Persiguiendo la ilusión imposible de prolongar su presencia corpórea en el imborrable recuerdo de quien nunca dejará de estar presente en los más oscuros rincones del Savoy, donde las figuras se vuelven tenues como bocetos a lápiz, tomando buena nota de todo para luego narrarlo a su manera. Como siempre hicieron Frank y él... "a su manera". Exclusiva y única manera.

Contaba Al, textualmente, que se fuma mucho en el Savoy. Se fuma tanto en el club de Ernie Loquasto, muchacho, que incluso, es gris el jabón de tocador. En el estrambote del humo se alargan los modales de los matones y las muecas de las faldas de las bailarinas. Una noche que se cayó por el Savoy, me dijo Sinatra: "Dicen que fumo demasiado. No sabría qué decirte al respecto. Sólo sé que el humo de un cigarro es el defecto que mejor le sienta a mis ojos azules". Eso me dijo Frankie, un tipo que se cepillaba los dientes con un cigarrillo en la boca.

Eso y así contaba, el bueno de Al, mientras el mismo cultivaba tenazmente el mismo defecto compartido con Frank, además de su propia y diferente genialidad única.

Ayer la noche fue mojada y oscura y no pude dejar de recordar lo que Ernie le dijo una madrugada a Al en el Savoy: "Muchacho, a menudo la oscuridad te ayuda a ver las cosas claras"... Aunque tengas la mirada empañada por las lágrimas, añado yo hoy.

Nos has dejado demasiado pronto Al, muchacho. A tus jóvenes 65 años tenías muchas crónicas del Savoy pendientes de vivir, escribir y contarnos. Algunos... muchos, creo, no te olvidaremos nunca y seguiremos acompañándote en la barra del Savoy, colgados de un vaso y un cigarrillo, mientras nos arropa el recuerdo del humo de tu voz.

Hasta siempre, gran amigo, enorme periodista, genial escritor, inigualable creador de irónicas metáforas y ejemplar ser humano. Gracias por tu amistad y por el legado inigualable de tu obra, José Luis Alvite.

FRM [16/01/2015]

jueves, 15 de enero de 2015

Luz de sol y luna llena

Tarde de sol y noche de luna llena.
Almas heridas se bañan de luz y enjugan dolores.
Reciben energía que resucita bellos momentos con vocación de futuro.

Pétalos de recuerdos se disuelven en fragantes hechizos evocadores que embrujan y conmueven.
Se desvanecen cansancios, se secan las lágrimas y, de su humedad, rebrotan ilusiones.

No hay negro rechazo y la distante indiferencia encabritada se calma y serena.
Reduce el paso al dulce trote que se torna deseo de remota pero renovada esperanza.

Deseo de desvelar y recibir el calor de las luces irisadas del pasado.
Recuerdos de un futuro soñado...
En burbujas ardientes de sol y luna llena.

FRM [15/01/2015]

Foto propia, desde mi ventana

miércoles, 14 de enero de 2015

Con "ese" o sin "ese"

Foto casi propia

Cuando lo que se siente es grande, la ese sobra... porque lo que que cuenta es la obra. Pero, cuando hay falta de ganas, con la ese gana y, entonces, lo grande es pararse.

Sabemos desde hace siglos
que un grano no hace granero,
pero vacíos quedan los silos
cuando falla el amor sincero.

FRM [23/09/2014, actualizado]

martes, 13 de enero de 2015

Luz y sombra

Díptico de luces y sombras. Acrílico sobre tabla, 2002

Los poetas juegan constantemente con la luz y la sombra, aún más que con la realidad y el deseo. Pues, tanto la realidad como el deseo, son sentidos y percibidos como luz o como sombra. El deseo se expresa como algo luminoso en algunos poemas o como algo oscuro en otros. Así como la realidad también es expresada en sus aspectos de luces y sombras, según la enfoque la mente del poeta. Al fin y al cabo, estamos en un mundo donde se vive constantemente la experiencia de luz y de sombra.

Conocer la sombra por experiencia es un camino posible, pero duro y difícil, y el resultado es el testimonio de melancolía y callejón sin salida que a veces comunican los versos. Hecha la oscuridad, el poeta busca alguna luz para alumbrar su entendimiento. Una y otra vez, a lo largo de los años y de los poemas, nos brindan sus autores la lucha de la luz y de la sombra en su interior.

El poeta es capaz de embellecer con la palabra incluso los estados indeseables de la mente. La soledad es luminosa o sombría según el estado mental con que la vive el poeta. Escribir desde el cansancio sombrío puede seducir a los demás o calmar de momento la necesidad de luminosa comunicación. La mente del poeta puede ser arrastrada hacia la sombra u orientada hacia la luz en un constante vaivén.

Desde estas reflexiones e incapaz de plasmar en versos rimados la serena soledad preñada de luz y las inevitables zonas umbrías que ella provoca, me surgió la necesidad de pintar este poema simbólico narrado en dos piezas independientes y complementarias que conforman una sola imagen visual, luces y sombras inseparables.

En el díptico pictórico, como en la vida, la dualidad es una constante. Como ya he dicho, esta obra consta de dos piezas libres e independientes, con contenido y vida propias cada una de ellas. Podrían estar en espacios y tiempos diferentes. Sin embargo, cuando se unen, toman su significado completo, nuevo, diferente... pleno. No pierden su esencia, pero comparten las luces y sombras que inunda el espacio interior desde la ventana que les es común. Uno junto al otro, componen un nuevo elemento bañado de la intensa luz que es más apreciable por las sombras que proyecta. Son diferentes, pero llamados a formar un todo... en las luces y las sombras.

FRM [13/01/2015]

lunes, 12 de enero de 2015

Ruleta rusa

(Imagen de archivo)

Siempre he sentido una peculiar mezcla de sentimientos frente al juego suicida denominado "ruleta rusa". No es mi objetivo entrar en un análisis profundo, para el que seguramente no estoy capacitado, acerca de las complejas circunstancias y motivaciones que conducen a un individuo, supuestamente racional, a tal práctica u otras equivalentes. Sin embargo, no puedo ignorar la componente de insuperable estupefacción que me produce la incuestionable autoagresión que entraña y que se puede encontrar en comportamientos humanos formalmente menos dramáticos, aunque no sé si menos arriesgados.

Porque estupefacción colosal me producen las actitudes que, fundadas en el orgullo, aderezado con toxinas de soberbia inoculadas por el ego más absurdo, conducen irremisiblemente a sufrir la pérdida irresoluble de lo que en teoría se deseaba tener, en un consciente y pertinaz suicidio emocional.

Mi sabia madre solía decir ante este tipo de comportamientos: "Pues, para que se fastidie el sargento, no me como el rancho". Y muy cierto es este aforismo, puesto que el más fastidiado siempre es el que se queda sin comer, al margen de lo que "el sargento" sienta por ello.

Decir que tal forma de actuar me sorprende, sería inapropiado, habida cuenta de la enorme cantidad de veces en que he sido testigo de ella e, incluso, cometido el mismo error en el pasado hasta que comprendí que esa actitud sólo conduce a perder. Es un camino enfermizo que conduce indefectible y directamente a la infelicidad y la desdicha de quien lo escoge y de quien puede verse afectado subsidiariamente.

No obstante, como he mencionado inicialmente, si ya no hay sorpresa, siempre lo observo con tristeza y estupefacción irreprimibles, especialmente si tales acciones proceden de personas que son presumiblemente conscientes del motivo de su postura y de las consecuencias que comporta.

Al fin y al cabo, el jugador de la "ruleta rusa", sólo puede suicidarse una vez... Depende del azar. Pero aquellos que practican el otro peligroso "juego", se suicidan emocionalmente poco a poco y de forma segura. Por eso mi expresada duda sobre cuál de los dos es más arriesgado.

FRM [12/01/2015]

domingo, 11 de enero de 2015

Lágrimas de sangre y grafito

Je suis Charlie Hebdo

En días como éste
me hablan los intestinos retorcidos.
No clama mi conciencia
ni susurra el corazón.

En días como éste
siento un desgarro interior
que grita, que vomita
y con horror escupe dos sílabas ensangrentadas...

¡¡BASTA!!

No sé cómo no odiar el odio.

FRM [07/01/2015]

lunes, 5 de enero de 2015

Agua o viento

Foto propia, Almerimar

Fluyes imparable.
Humedeces hendiduras.
Empapas el cauce.
Profundo calas.
Y vivificas el entorno.

Te evaporas a su tiempo.
Te condensas en la espera.
Te congelas con el frío.
Te deshielas si hay calor.
Te desbordas con ímpetu arrollador.

Inundas con tu fuerza.
Arrastras sin oposición.
Arrasas con penas y glorias.
Ahogas a quien se resiste.
Y matas sin compasión.

Dulce, para el sediento.
Salada, para dar sed...
De naturaleza variable.
Indiferente a los cambios.
Con desconcierto mojas.

Eres agua vital
en los secos páramos.
Y viento podrías ser...
Caricia o desastre
en movimiento sin control.

¡Oh, amor! Eres agua...
o podrías ser viento.

FRM [05/01/2015]

Amigo Félix Rodríguez de la Fuente

Un divertido momento profesional compartido en enero de 1978

A lo largo de la andadura de mi existencia he tenido la fortuna de conocer y trabar estrecha amistad con grandes personajes muy queridos que me han hecho sentir que yo también podía ser grande, algo muy infrecuente en una sociedad de cultura envidiosa y cainita.

Lamentablemente, muchos han dejado de caminar a mi lado por estos terrenales senderos y han tomado el que conduce directamente al cielo. Al pensar en algunos de ellos, no he podido dejar de rememorar a mi entrañable, recordado y llorado amigo y maestro Félix Rodríguez de la Fuente. Me honró con su demostrado afecto y amistad y con él tuve el privilegio de disfrutar mucho trabajando y compartiendo comidas y cenas con prolongadas sobremesas de gratas y enriquecedoras tertulias.

Porque Félix, como otros buenos amigos anónimos, era una de esas personas que tenían su propia grandeza haciendo destacar la ajena, con cariño constante y sin citar jamás las limitaciones e inevitables errores de los que ningún humano se libra y, cuya reiterada mención, sólo es un obstáculo y un lastre para el desarrollo de quienes queremos de verdad.

Félix nos dejó absurda y prematuramente el 15 de marzo de 1980, al día siguiente de cumplir sólo 52 años. Y a la mitad del último proyecto profesional que compartimos y que tuve que finalizar triste y solo en homenaje a su memoria entrañable.

Querido amigo Félix Rodríguez de la Fuente, te envío mi cariño allí donde te encuentres, sin duda narrando tus muchas anécdotas y compartiendo tus extensos conocimientos con miles de ángeles hipnotizados por tu pedagógica, personal e incomparable capacidad de comunicación improvisada que no necesitaba nunca de guiones escritos previamente.

FRM [04/01/2014]

domingo, 4 de enero de 2015

Me siento delfín

Dibujo infantil de mi hija Laia en felicitación del "Día del Padre"

Entre mis amigos y conocidos, en más de una ocasión he mencionado que mi animal totémico es el delfín. Una identificación con profundas raíces en mi vida.

Era yo muy joven cuando empecé a admirar y respetar profundamente a este ser, cuya inteligencia y capacidades de todo orden apenas se han empezado a descubrir, aunque han podido atisbarse con asombro. Mi pasión por los delfines y el sentimiento de vínculo profundo con ellos, comenzó mucho antes de que naciese mi hija pequeña que, por cierto, el mes pasado cumplió ya treinta y un añitos. O sea, hace una eternidad.

No tengo la menor conciencia de haber mencionado nunca a mi hija, cuando era pequeña, ese sentimiento profundo albergado por mí hacia los delfines. Siempre compartimos el más amplio amor por toda clase de animales, particularmente por los dos perros que fueron como sus hermanos de infancia.

Sin embargo, hace más de veinte años, con motivo del Día del Padre, en su colegio propusieron que cada alumno dibujase una tarjeta de felicitación con el animal que, según el criterio de cada uno, fuese su papá, en el caso de haberlo sido. Mi hija fue la única de su clase que dibujó un delfín, para sorpresa del profesor promotor de la idea... Y, aún hoy, me pregunto cómo detectó ella esa mágica conexión.

Deshaciendo paquetes y cajas de documentos, me he tropezado con aquella tarjeta que, mi siempre "pequeña" Laia me dedicó en su día:

"Dadi:
Is you were an animal you would be a Dolphin
Love Laia"


Vale, seré un poco tontorrón, pero me he emocionado.

(Ilustración original de Laia Rodríguez San Juan)

FRM [04/01/2015]

sábado, 3 de enero de 2015

Compañía al sol

Foto propia, paseando por el pueblo.
 
Los dos amigos,
tibio sol compartido
cómplices vivos.

FRM [03/01/2015]

Deseo octosilábico

Maestra en encender el fuego
que se extiende con pasión,
tú te lo tomas a juego
propagando la tensión.

No lo dejes para luego,
si tanto lo ansías con tesón,
disponte a gozar del lego
en el grial de tu tazón.

Un tazón que es más caldero
en el que hierven las ganas
cocinadas con esmero
en el fogón de las camas.

Ven o sal de mis ensueños,
toma y dame todo eso
para poder ser los dueños
de lo que alberga mi beso.

No lo dejes para luego,
si tanto lo ansías con tesón,
no te lo tomes a juego...
¡descarguemos la tensión!

FRM [03/01/2015]

"The sleeping girl", Tamara de Lempicka

viernes, 2 de enero de 2015

Mi nombre

Akenaton (Foto de archivo)

Tal y como los antiguos faraones cambiaban su nombre al subir al trono, escenificando con ello su muerte y resurrección iniciáticas, así la vida me ha ido cambiando el mío, en su ya largo y ancho recorrido.

Muchas son las veces que he muerto y resucitado, creyendo haber cambiado. Ahora soy consciente de que sólo lo externo modificaba, manteniendo lo más profundo presente, pero eso hoy no interesa a la gente.

Fui Paquito de pequeño, diminutivo que sólo se esfumaba cuando mi madre se cabreaba. Más tarde, en el cole, me renombraron Mayoral, porque Rodríguez había muchos y no estuvo nada mal, porque realmente soy más así, pero eso sería otro cantar del historial.

Para los amigos, la pandilla y otros íntimos tratos, comencé a ser Paco. Apelativo familiar que se conserva cuando paso, con hermanos, sobrinos y parientes, algunos buenos ratos. Cada vez me suena más extraño, pero lo respeto para a sus hábitos no hacer daño y porque evoca los de franciscano de mi santo patrón de Asís que PA.ter CO.mmunitatis fue, según rezan los enciclopédicos diccionarios.

Después me han llamado de casi todo... Pero no nos amedrentamos, "ladran luego cabalgamos". Aunque las identidades más persistentes, al margen de los tacos, fueron Mayoral, en lo profesional, y en la intimidad, siempre Paco.

Hice un vano intento de unir ambos apellidos para reducir el desmadre y por cariño y respeto a la memoria de mi padre. Inútil esfuerzo, resultaba demasiado largo y, con colegas angloparlantes, mi Rodríguez era para sus lenguas un retorcedor y excesivo engorro... francamente cargante.

En un nuevo y más reciente cambio vital, pude al fin ser yo mismo e identificarme con mi nombre de bautismo. Al fin se acabó el conflicto y soy, para casi todos, Francisco... que se queda en cariñoso Fran cuando me lo quieren abreviar.

Finalmente el "Paco" se ha quedado residual, como el catalán de Aznar, para la más estricta intimidad que se ancla en el pasado de este largo periplo de mi propia identidad.

FRM [01/01/2015]

jueves, 1 de enero de 2015

Mis queridas hermanas (2 y ¿fin?)

(Foto de archivo)

Por íntimos motivos personales y privados, que sólo a mi ánima conciernen, y profundamente cuitado, siendo por desventura asaz dificultoso el poder ser explicados, hago saber que, de momento y por tiempo indefinido, no me es posible continuar con la serie de relatos breves prevista sobre mis andanzas apócrifas en el convento que alberga y protege a "Mis queridas hermanas".

Sólo puedo dejar fe y constancia de que ha hecho aparición en escena la Madre Superiora Sor Presa, quien con muy grande turbación, me ha rogado con monacal insistencia que no perturbe, al menos de momento, la necesaria paz y discreta reserva de la conventual clausura.

Siendo para este nómada peregrino menos importantes sus explicadas y razonadas razones que el respeto a los emocionales deseos de la mencionada abadesa, doy media vuelta sobre mis pasos y me alejo del convento, quedando pues coyunturalmente también clausurada esta aventura que no perseguía otro destino que el inocente divertimento y deleite, propios y ajenos, además de rendir homenaje, cumplida y expresamente, a nobles personajes que recorrieran en el pasado caminos similares, pero nunca iguales.

Ojalá que en el futuro me sea dada licencia y la apropiada libranza de los compromisos de mi palabra empeñada y pueda retomar lo iniciado, renovando el ilusionado y lúdico entusiasmo con el que comenzó el prolijo relato de las glorias y andaduras de aquesta curiosa historia.

FRM [01/01/2015]

En verano

(Foto de archivo)


El balcón bostezaba
sobre asfalto caliente,
aspirando aire sofocado
en esa hora de plomo
que sólo mueven las moscas.

Con mano pausada
vuela con gesto indolente
el humo de tabaco inhalado,
quemando el tedio,
que anida en las brasas.

Presa en el fuego la mirada,
trayendo al presente
las brumas del pasado...
cenizas de un amor y medio
al que llegan las rebajas.

El cigarrillo se acaba,
pesa espeso el ambiente,
cuando el orgasmo es olvido
en cuerpos vacíos
de ambiciones más elevadas.

Y todo lo llena el silencio.

FRM [08/04/2014, revisado]